EEUU bloquea ya la salida del crudo y captura dos petroleros, uno de ellos ruso
Trump advierte que controlará la venta de petróleo de Venezuela por tiempo «indefinido"

Washington ha anunciado la incautación de un petrolero con bandera rusa en el Atlántico norte, cerca de Islandia. Este barco, que supuestamente pertenece a la flota fantasma que transporta hidrocarburos, se había saltado el bloqueo de EE UU a Venezuela y había sido perseguido por las autoridades estadounidenses durante dos semanas. Tras salir de Irán, no pudo atracar en Venezuela. «El Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional, en coordinación con el Departamento de Guerra, informan de la incautación del Bella 1 por violar las sanciones estadounidenses», escribió el comando militar norteamericano para Europa. Moscú había enviado un submarino para escolar al barco perseguido. Funcionarios estadounidenses involucrados en la operación confirmaron la captura del petrolero, así como la presencia de funcionarios encargados de implementación de la ley estadounidenses a bordo del buque. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha escrito en X que «el bloqueo del petróleo venezolano ilícito y sancionado sigue en PLENO EFECTO en cualquier parte del mundo». El departamento de Defensa ha confirmado también la incautación de un segundo petrolero vinculado también a Venezuela en aguas internacionales en el mar Caribe. Tiene bandera de Camerún. El Comando Sur estadounidense describió la operación así: «En una acción antes del amanecer (el miércoles), el Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, detuvo sin incidentes un camión cisterna de la flota opaca sancionado y apátrida». «A través de la Operación Southern Spear, el Departamento de Guerra es inquebrantable en su misión de aplastar la actividad ilícita en el hemisferio occidental. Defenderemos nuestra Patria y restauraremos la seguridad y la fortaleza en todo el continente americano», han añadido. Según varias web de inteligencia, aviones militares estadounidenses despegaron esta mañana de Escocia con destino al lugar donde navegaba el petrolero. Se desconoce el paradero de su carga, transportada desde mediados de agosto desde Irán a Venezuela y luego a través del Atlántico. Al parecer, la embarcación estaba vacía en el momento de la captura. Esta incautación, que podría elevar las tensiones con Moscú, se produce después de que el petrolero, inicialmente conocido como Bella 1, eludiera el bloque» marítimo estadounidense impuesto a los petroleros sancionados y repeliera los esfuerzos de la Guardia Costera norteamericana para abordarlo. Funcionarios de Washington declararon que buques militares rusos, incluido un submarino, se encontraban en las inmediaciones en el momento de la operación. El petrolero, ahora conocido como Marinera y registrado bajo bandera rusa, es el último en ser atacado por la Guardia Costera estadounidense desde el inicio de la campaña de presión del presidente Donald Trump contra Venezuela. El Gobierno británico reconoce que ha brindado «apoyo operativo» a Estados Unidos para interceptar al petrolero ruso en aguas del Atlántico.
50 millones de barriles
Donald Trump prevé mantener el control sobre las exportaciones de crudo venezolano durante un periodo indefinido como parte de un plan para la reconstrucción de la economía del país y que Venezuela pueda ser un importante proveedor de petróleo para el mundo y un aliado de Estados Unidos. «Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado, y luego, indefinidamente, venderemos la producción venezolana en el mercado», ha comentado Chris Wright. En este sentido, el funcionario estadounidense ha señalado el papel que desempeñará EEUU para estabilizar e impulsar la producción de crudo de Venezuela, facilitando la importación de repuestos, equipos y servicios para evitar el colapso de la industria del país caribeño. «Estabilizaremos la producción y, lo antes posible, veremos que vuelve a crecer. A largo plazo, crearemos las condiciones para que las grandes empresas estadounidenses que ya estaban allí, o que quizás no estaban antes, pero quieren estar, se incorporen», ha añadido. De este modo, ha asegurado que Washington pretende «cambiar el juego en Venezuela», con el objetivo de arreglar el país para que sea un miembro productivo del hemisferio occidental, un aliado de los Estados Unidos y un importante proveedor de petróleo para el mundo. Con anterioridad, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que el Gobierno de Venezuela, ahora dirigido por la hasta ahora ‘número dos’ de Caracas, Delcy Rodríguez, entregará al país norteamericano «entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado». «Me complace anunciar que las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a Estados Unidos», ha señalado en su plataforma Truth Social. El inquilino de la Casa Blanca ha indicado en el mismo mensaje que este crudo «se venderá a su precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos, para garantizar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos».