Trump está dispuesto a compartir el Nobel de la Paz, que no tiene, con María Corina Machado, que sí lo tiene
Para el presidente de EE UU sería "un gran honor" aceptar el ofrecimiento de la opositora venezolana, a la que ha desairado al nombrar a Delcy Rodríguez como sustituta de Maduro, cuando visite Washington

Donald Trump durante una entrevista con el periodista Sean Hannity, ayer.
No existen límites para el presidente de Estados Unidos. Después del rechazo a cogerle el teléfono a María Corina Machado durante toda la operación de captura de Nicolás Maduro y la designación como sustituta de Delcy Rodríguez, Donald Trump ha mostrado un nuevo cambio de opinión y anunciado que espera "saludar" a la líder de la oposición venezolana la próxima semana en Washington. Pero todavía hay más. El líder republicano ha declarado en la cadena Fox News que sería "un gran honor para él" compartir el Nobel de la Paz con Machado, una vez que ésta se lo ofreció hace unos días a consecuencia de la detención del líder chavista.
"Tengo entendido que vendrá la semana que viene y espero poder saludarla", señaló Trump durante la entrevista. Sería el primer contacto entre ellos desde octubre, según ha admitido la propia líder opositora. Recientemente explicó que no ha mantenido conversación alguna con el jefe de la Casa Blanca desde su designación por la Academia Sueca. El mandatario norteamericano también se postulaba al Nobel de la Paz y, según su entorno, confiaba plenamente en que podría ganarlo tras el acuerdo de alto el fuego en Gaza, las negociaciones sobre Ucrania y el fin que él mismo dice haber puesto a otras ocho guerras. Una vez anunciado que sería para la opositora venezolana, Trump se sintió supuestamente defraudado porque ella no renunció al diploma y reclamó que le fuera entregado a él.
El líder republicano no felicitó a Machado y la ha mantenido al margen de sus planes en Venezuela, pese a los intensos contactos anteriores entre la plataforma opositora y las autoridades estadounidenses durante meses. Incluso, líderes de la disidencia con buenos contactos en el Ejército llegaron a sondear, con el fin de informar a las agencias de seguridad de EE UU, cuántos militares estarían dispuestos a aceptar el derrocamiento de Maduro y quiénes constituirían un obstáculo al cambio. Machado también abrió a la Casa Blanca las puertas para participar en el negocio del crudo venezolano, pero al final el líder republicano se decantó por Delcy Rodríguez por su mayor capacidad de control sobre el núcleo duro del chavismo y del movimiento en general. Ahora no solo controla al nuevo Ejecutivo en Caracas sino que ha tomado las riendas de la venta de su crudo.
Washington no ha ofrecido detalles del viaje de la líder opositora, ni el contexto en el que se producirá el saludo con el presidente. Tampoco se sabe la agenda de la conversación. Machado ha permanecido en Europa desde diciembre, cuando recibió el Nobel en Noruega tras abandonar Venezuela clandestinamente en una travesía ciertamente peligrosa. Aparte de la propia infraestructura de su partido, contó con el soporte estadounidense para escapar de Caracas disfrazada y llegar a Oslo, aunque horas después de la ceremonia, donde su hija se encargó de recoger el galardón.
La Academia dice "no" Después de la intervención militar en el país caribeño el pasado 3 de enero, Machado mostró públicamente su agradecimiento "por la valiente misión" ordenada por Trump y añadió que tanto ella como los venezolanos estarían dispuestos a "compartir" el Nobel con él. También ha manifestado que pensó en el presidente norteamericano cuando tuvo en sus manos el diploma de la Academia. Trump ha cogido el ofrecimiento al vuelo. Según él, María Corina es "una buena persona", tal y como ha declarado en Fox News, El pasado lunes dijo que creía que ella no estaba lista para asumir el poder del Gobierno venezolano y que tampoco contaba con el respaldo popular. Un día más tarde, la líder de Vente Venezuela hizo su propia réplica y recordó en la televisión estadounidense que ella y su candidato ganaron las elecciones de 2024, que luego Nicolás Maduro se autoarrogó. También señaló que su equipo había diseñado un minucioso plan de Gobierno.
De un modo u otro, todo puede quedar en nada. El Nobel no es transferible. Por lo tanto, es imposible que María Corina y Trump ahora lo puedan compartir. "Un Premio Nobel no puede ser revocado ni transferido a otros. Una vez que se ha anunciado al laureado o laureados, la decisión es para siempre", explicó recientemente un portavoz de la institución, Como máximo, los galardonados pueden disponer libremente del dinero del premio a su criterio. Claro está que al presidente estadounidense, obsesionado con esta distinción desde que la recibió Barack Obama, es muy posible que le valiera con una entrega simbólica de la auténtica Nobel. Como dijo en una entrevista el otro día en el diario The New York Times, los límites los impone él.
Al parecer, Machado tiene la intención de desplazarse a Estados Unidos para reunirse previsiblemente con otras cabezas de la oposición venezolana en el exilio -que también se han trasladado allí- y mantener encuentros con líderes del Partido Republicano -donde hizo prácticas en sus tiempos de estudiante en el extranjero- y Demócrata. La disidente ya tenía programado este viaje hace más de un mes, en aquel momento para dar a conocer su hoja de ruta ante la posible caída de Maduro y el fin del régimen.
Durante la entrevista en Fox, Trump dijo que Venezuela "será reconstruida" y que en un futuro cercano habrán elecciones en el país suramericano. Este viernes se tiene previsto que el mandatario estadounidense se reúna con los representantes de 14 empresas petroleras que trabajarán en la "reconstrucción de la infraestructura" relacionada al crudo del país.