El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, indicó este martes que las reformas anunciadas por Cuba en medio de las conversaciones con Washington no constituyen un cambio «lo suficientemente drástico» y aseguró que no lograrán reparar una economía fallida. «Cuba tiene una economía que no funciona, así como un sistema político y gubernamental que no logran reparar, por lo tanto, deben realizar cambios drásticos. Lo que anunciaron ayer no resulta lo suficientemente drástico. No va a solucionar el problema. Así pues, tienen por delante algunas decisiones importantes que tomar», advirtió Rubio. Este lunes, el Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que permitirá a sus ciudadanos en el exterior invertir en empresas privadas en la isla, medidas que incluyen también la participación de grandes inversores «especialmente en infraestructuras» de sectores considerados prioritarios como el turístico, la minería y el energético. Preguntado sobre si apoyaría una eventual flexibilización del embargo que Estados Unidos mantiene sobre la isla comunista desde hace más de 60 años — un reclamo de La Habana de larga duración-, el jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que esta medida «está vinculada al cambio político en la isla».
Violencia o desarraigo para 130.000 niños haitianos si Trump elimina la protección
La insistencia del presidente estadounidense, Donald Trump, de eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) implicará para al menos 130.000 niños de Haití volver a un país en su peor crisis de violencia o separarse de su familia, alertaron este martes grupos civiles y un experto de la ONU.
Si la Corte Suprema, que aceptó el lunes escuchar los argumentos contra el TPS, autoriza remover esta protección contra la deportación, 80.000 niños con este estatus volverían a Haití y otros 50.000 nacidos en EE.UU. perderían al menos a uno de sus padres, avisó la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC). «El problema adicional para cualquier padre que aquí es beneficiario del TPS, que tendría que volver a Haití, es que tendría que tomar la difícil decisión de abandonar a sus hijos o llevárselos a la muerte», expresó la directora de FLIC, Tessa Petit, nacida en Haití, en una conferencia virtual.
Defensores de migrantes elevan la alarma desde que Trump escaló el lunes el asunto al Tribunal Supremo, pues los haitianos retornarían a un país en crisis, con casi 6.000 asesinatos en 2025, sin un mandatario electo y la violencia en aumento desde el magnicidio del presidente Jovenel Moïse en 2021, según un informe de la ONU. Ante este panorama, los padres de hijos nacidos en Estados Unidos preferirían dejarlos en el país norteamericano que llevarlos a Haití, donde perderían acceso a la salud y a la educación, pues desde 2018 no ha habido un ciclo escolar completo, anticipó Petit.
Pero los menores de edad que permanezcan en Estados Unidos afrontarán una «separación familiar, lo que crea una inmensa emoción, trauma y deriva en que los niños terminen en el sistema de cuidado y adopción», agregó la directora de FLIC. Haitianas con el estatus de protección temporal expresaron temor de volver a un país donde afrontarían violaciones.