Irán agita el fantasma nuclear y amenaza con enriquecer uranio como arma
Teherán responde a los rumores de que EE UU podría retomar la guerra con la amenaza atómica

Un clérigo pasea por Teherán.
Irán ha agitado el fantasma nuclear ante los rumores insistentes de que Estados Unidos está dispuesto a retomar las armas. Un alto cargo del Gobierno ha advertido este martes de que su país podría acelerar el enriquecimiento de uranio al 90% y obtener el nivel de pureza necesario para la construcción de una bomba atómica. "Una de las opciones de Irán en caso de otro ataque podría ser el enriquecimiento al 90%. Lo analizaremos en el Parlamento", ha publicado Ebrahim Rezaei en su cuenta en X. El portavoz forma parte de la línea dura de la Administración y suele ser prolijo en declaraciones incendiarias, como que «ni un litro de petróleo saldrá de Ormuz sin nuestro permiso» o «la fase de la moderación ha terminado", frase que pronunció este lunes cuando Trump avisó de que la oferta de negociación iraní era una «basura» y que la tregua estaba en situación crítica. El hecho de aventar de nuevo la cuestión nuclear como amenaza militar tampoco tiene visos de que vaya a apaciguar los ánimos del inquilino de la Casa Blanca. De hecho, la negativa de Teherán a renunciar a su programa está en la base de que las conversaciones bilaterales hayan caído en un punto muerto y hay extrategas que sospechan que esa renuncia puede servir de argumento a Trump para reanudar la guerra. No parece tan sencillo que el Gobierno persa pueda fabricar un arma nuclear de la noche a la manaña, aunque el OIEA, el organismo de energía arómica de la ONU, reconoce que permanece a oscuras desde que EE UU e Israel bombardearon las instalaciones persas en el verano de 2025 y Teherán expulsó a todos sus inspectores. Estos empleados eran los responsables de vigilar y chequear el desarrollo nuclear iraní. Cuando se les vetó la entrada sabían que el país dispondía de 440 kilos de uranio enriquecido por encima del 60%. «Irán no tiene la bomba, pero tiene un elemento importantísimo para un arma nuclear. Para varias, para más de diez", señaló el pasado abril en una entrevista el director de la agencia, Rafael Grossi. Varias incertidumbres pesan, no obstante, sobre la amenaza del portavoz del comité de Seguridad persa. La primera es el estado de ese uranio de alta pureza, que se encuentra almacenado a gran profundidad en dos instalaciones de seguridad afectadas por los bombardeos de la aviación estadounidense. La opinión de Grossi es que ese material, parte del cual habría quedado enterrado por las explosiones, puede recuperarse. Lo mismo sostienen los expertos estadounidenses, quienes calculan que, si no todos, muchos de los cilindros que encierran el uranio son perfectamente rescatables. La segunda incertidumbre es el propio enriquecimiento. Según el jefe del OIEA, a los científicos iraníes les bastarían un par de semanas para aumentar la pureza del metal pesado del 60% al 90%, el grado para su uso belicosos, si los laboratorios conservan el número de centrifugadoras suficientes para el proceso. El tercer paso es, sin embargo, más lento. Con el uranio altamente puro en la mano a los iraníes les sería necesario miniaturizar la carga y construir una ojiva lo suficientemente resistente para alojarla en un misil. La Inteligencia de EE UU mantiene que, a día de hoy, Irán no podría hacerlo en menos de un año.