Es la mayor operación antiterrorista desde el 11-S
Siete detenidos tras el asalto a una mezquita de Londres
Más de 150 policías asistidos por dos helicópteros irrumpieron la madrugada del lunes en la mezquita de Finsnbury Park, al norte de Londres, en lo que ya se ha calificado como la mayor operación

Dos musulmanes rezan fuera de la mezquita clausurada por la policía británica
La razón dada por los cuerpos de seguridad para llevar a cabo una operación policial tan delicada es su pleno convencimiento de que la mezquita, centro desde el que arenga el extremista imam Abu Hamza Al Masri, es un lugar de reclutamiento de extremistas islámicos y desde el que se financian operaciones terroristas en el Reino Unido y en el extranjero. Hacia las tres de la madrugada, docenas de policías con equipo antiterrorista y dos helicópteros rodearon la mezquita y la iluminaron con potentes focos. Como si se tratara de la toma de una fortificación medieval, la policía británica utilizó escaleras para acceder por las ventanas y arietes para derribar las puertas. Para evitar cualquier acusación por parte de las autoridades religiosas musulmanas, la policía evitó realizar la operación en hora de rezo y se limitó a las zonas de hospedaje y de administración del centro religioso. Además de incautar extensa documentación, la policía detuvo a siete personas, seis norteafricanos de entre 23 y 48 años, y un hombre de la Europa del Este de 22 años. A primera hora de la tarde la policía continuaba requisando material de la mezquita, en concreto abundante material informático, incluidos varios ordenadores. No fue hallado ninguna sustancia química. El clérigo radical Masri indicó que «esta acción policial forma parte de una conspiración contra los norteafricanos» Desde septiembre del 2001 han sido detenidos 200. Sin embargo un portavoz de Downing Street, indicó que «la religión islámica ha sido secuestrada por un grupo de fanáticos que buscan su distorsión.» Se teme que este tipo de operaciones incremente la tensión de los musulmanes que viven en el Reino Unido. Tal como indicó Omar Bakri Mamad, del grupo radical con base en Londres Muhajiroun, «si nos arrestan nos convierten en mártires.» El imam Abu Hamza Al Masri, ex combatiente de la guerra de los afganos contra los soviéticos y ex vigilante de una discoteca en el Soho londinense, pasa por ser el predicador musulmán más extremista que aún reside en territorio británico. Nació con el nombre de Mustafá Kamel Mustafá en Alejandría, Egipto, en el seno de una familia acomodada. En 1979 se trasladó a Brigton con la intención de estudiar ingeniería. Se casó con una mujer occidental Valerie Flemig, y en 1981 lograba la ciudadanía británica. Cinco años más tarde su mujer se divorció «cuando comenzó a volverse cada vez más radical», indica la mujer. A principios de los años noventa se fue a Afganistán a luchar contra la ocupación soviética. Fue allí donde perdió al estallarle una mina el ojo izquierdo y una mano, que suplantó por un garfio. También dice que luchó al lado de los musulmanes en Bosnia. En 1999 fue interrogado por la policía por su supuesta participación en actividades terroristas en el Yemen.