Turquía abandona la búsqueda de los supervivientes del terremoto
El gobernador de la provincia de Bingol, golpeada el pasado jueves por la noche por un terremoto, anunció ayer el fin de las tareas de búsqueda de víctimas en el orfanato de Celtiksuyu después de que fuesen retirados de los escombros los cadáveres de los dos últimos niños. El balance definitivo del desastre es de 167 muertos y unos 520 heridos. En el orfanato de Celtiksuyu, en el que dormían 198 niños en el momento del seísmo, perecieron 84 alumnos y un profesor, mientras que los 114 restantes salvaron la vida. El terremoto, de una intensidad de 6,4 grados sobre la escala abierta de Richter, destruyó también 82 viviendas y causó daños en otras 110. El terremoto de Bingol puso de nuevo en evidencia la defectuosa construcción de viviendas y edificios públicos de la zona, como la escuela de Celtiksuyu, que fue inaugurada hace dos años. El primer ministro turco, Tayib Erdogan anunció, tras su visita al lugar de la tragdia, que los responsables de la construcción de los edificios dañados serán llevados ante los tribunales acusados de negligencia, ya que usaron materiales malos y defectuosos.