Fidel Castro es el único poliítico que no participa en la Cumbre de las Américas al haber sido excluido de la OEA en 1962
Bush pide a los países trabajar por la transición rápida y pacífica en Cuba
El Área de Libre Comercio de las Américas no tendrá la contundencia que pedía Estados Unidos

Activistas antiglobalización protestan por la Cumbre de las Américas en Monterrey
El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó a los 33 presidentes de América Latina y Canadá, participantes en la Cumbre de las Américas, a «trabajar por una transición rápida y pacífica en Cuba», durante la cita continental, que ayer concluyó en la ciudad mexicana de Monterrey. Le respondió el presidente venezolano, Hugo Chávez, con una intervención en defensa de la ayuda dispensada a su país, en médicos y maestros, por el Gobierno de Fidel Castro. Sólo Bush y Chávez se refirieron a Cuba cuando tomaron la palabra durante las sesiones de una cumbre que ha puesto de manifiesto las grandes diferencias de visión de la realidad continental entre Estados Unidos y los países latinoamericanos. La referencia al Área de Libre Comercio de las Américas (Alca) en la declaración final no tendrá la contundencia demandada por Estados Unidos, ni será ignorada como pedía Brasil. Las negociaciones seguirán adelante y las adhesiones al tratado, que oficialmente debe entrar en vigor en el año 2005, serán de distinta velocidad. Aquellos países que puedan sumarse en esa fecha lo harán, tal como se acordó en la reunión ministerial de Miami del pasado año, y aquellos que consideran que no están preparados o no les conviene, seguirán negociando mejores condiciones. Los párrafos sobre este asunto fueron de carácter general, al igual que el referido a la lucha contra la corrupción. La declaración final de Monterrey rechazó la cláusula contra la corrupción propuesta por Estados Unidos ya que significaba la expulsión de la OEA de los países corruptos. El tema de Cuba dividió nuevamente. «La dictadura no tiene lugar en las Américas y todos debemos trabajar por una transición rápida y pacífica en Cuba. Juntos tendremos éxito porque el espíritu de libertad aún florece incluso en los rincones más oscuros de las cárceles de Castro», enfatizó Bush. Cuba es el único país que no participa en las cumbre de las Américas al haber sido excluido de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1962, a instancias de Washington, durante los años duros de la guerra fría con la Unión Soviética. Los presidentes firman un acuerdo para combatir la pobreza Los presidentes de los países americanos menos Cuba, reunidos en la Cumbre Extraordinaria de las Américas, aprobaron ayer una declaración conjunta que hace hincapié en el combate a la pobreza y el fomento al desarrollo social. Poco antes de la clausura de su reunión en la ciudad mexicana de Monterrey, los gobernantes de los 34 países firmaron la llamada Declaración de Nuevo León con una sola reserva, la del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a una referencia incluida en el texto sobre el Area de Libre Comercio de las Américas (Alca). La declaración resalta las cuestiones del crecimiento con equidad para reducir la pobreza, el desarrollo social y la gobernabilidad democrática, temas objetivo de la convocatoria de esta Cumbre. Asimismo, establece iniciativas para intensificar la cooperación en la lucha contra la corrupción, el combate al terrorismo, el fomento del comercio y de las pequeñas y medianas empresas debido a su contribución a las economías y al desarrollo de las sociedades. Los países asistentes a la cumbre estuvieron hasta última hora negociando algunos puntos incluidos en el borrador, entre ellos una referencia a la entrada en vigor del Alca en los términos establecidos en noviembre en la reunión ministerial de Miami, es decir, en enero del 2005. La inclusión definitiva de este punto se hizo finalmente con la reserva de Venezuela por considerar que «el plazo establecido del 2005 es muy breve» para la conclusión de este acuerdo comercial que que se proyecta que abarque desde Alaska a Tierra del Fuego. «Está a la vuelta de la esquina», dijo Chávez ante los demás presidentes en el momento de la firma del documento. La declaración hace un llamamiento a «todos los acreedores a participar en acuerdos de alivio de la deuda» de los países más pobres.