El contingente español aísla a los serbios para evitar ataques
Cuarenta kilómetros. Esa es la distancia que separa los enfrentamientos de Mitrovica de la base española en Istok. Suficiente por el momento para mantener la violencia fuera de la zona de control del contingente. «Hasta el momento afortunadamente no ha pasado nada grave en el territorio que controlamos. Estamos lógicamente en alerta y hemos aumentado los niveles de autoprotección», dijo el comandante Emilio Pelegrina a este periódico. En Istok, los españoles garantizan la seguridad de un reasentamiento serbio, unas 450 personas en total. El lugar se llama Osojane. Normalmente los serbios viven separados de los albaneses para evitar enfrentamientos, pero tras el estallido de la violencia las medidas de seguridad han aumentado. «Los hemos aislado totalmente. Normalmente los serbios no tienen libertad de desplazamiento ya que sus movimientos tienen que ser protegidos por la KFOR. Lo que hemos hecho es restringir más sus movimientos».