OPINIÓN
Una tarea difícil, pero realizable
GANAR LA guerra al terrorismo continúa siendo la máxima prioridad del presidente Bush. La victoria en el campo de batalla es sólo un paso en el proceso y una parte de la campaña. Para erradicar por completo el terrorismo, Estados Unidos debe ayudar a crear gobiernos estables en países que en el pasado apoyaron el terrorismo, como Irak y Afganistán. Y debemos perseguir los mecanismos de apoyo al terrorismo igual que a los propios terroristas. Debemos ayudar a reducir las condiciones que permiten que los terroristas recluten a más personas. Con estos propósitos, nuestros organismos de asuntos exte-riores continuarán concentrándose en reconstruir Irak y Afganistán. Seguiremos apoyando a los socios de la coalición para fomentar nuestras operaciones y nuestra cooperación antiterroristas. Continuaremos extendiendo la democracia y ayudando a generar prosperidad, especialmente en Oriente Medio. Uno de los mayores retos al que hacemos frente hoy es la reconstrucción de Irak. La Autoridad Provisional de la Coalición y el Consejo de Gobierno iraquí han hecho grandes progresos en las áreas de la seguridad, la estabilidad y el crecimiento económicos y la democratización. Del total de las fuerzas de seguridad del país, más de la mitad son iraquíes y esta proporción aumentará. La Autoridad Provisional de la Coalición, junto al Consejo de Gobierno, ha creado un nuevo ejército iraquí, ha puesto en circulación una nueva moneda, relativamente estable, y ha renovado y equipado instituciones e infraestructuras necesarias en una sociedad democrática. Como es sabido, la Autoridad Provisional de la Coalición está dando pasos para devolver la soberanía al pueblo iraquí el próximo verano. Seguimos estando comprometidos con la transferencia de la soberanía el 30 de junio. El acuerdo del Consejo de Gobierno sobre una constitución provisional supone un paso importante en esa dirección. Aún queda mucho por hacer. Continuaremos formando a la policía iraquí, a los guardias de fronteras, al cuerpo de defensa civil y al ejército para garantizar la seguridad del país mientras efectuamos una transición al autogobierno democrático y a un futuro estable. Estamos ayudando a construir infraestructuras críticas para la gente para que tengan todos los sistemas indispensables para cubrir sus necesida-des básicas. Todo este trabajo sigue, con más resultados y más eficacia cada vez. Todo parece indicar que la tarea que tenemos ante nosotros va a ser difícil y complicada, pero es realizable. Vamos a avanzar hacia las elecciones en Irak lo más rápidamente posible, pero antes queremos llegar a una autoridad provisional, a un soberano provisional, hasta conseguir la plena soberanía basada en una constitución y en la elección de una asamblea legislativa y nuevos líderes que gocen del apoyo total del pueblo iraquí. Crear un gobierno democrático en Irak supondrá un enorme reto, pero el embajador Bremer, junto con el Consejo de Gobierno iraquí y la ONU como socios incondicionales, está comprometido con el éxito, y creo que vamos a conseguirlo.