| Análisis | El futuro |
Adiós Irak, hola Irak
La resolución liquida oficialmente la ocupación pero de momento no hay gobierno que mande tropas
Los Estados Unidos tienen ya lo que deseaban: una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que liquida formalmente la ocupación de Irak, crea una fuerza multinacional, establece un calendario de evacuación tras el fin de un proceso político-institucional inspirado por Washington y manejado por hombres de su confianza y se reserva la decisión final en los asuntos militares y de seguridad. Y todo por unanimidad. La pregunta es elemental: ¿por qué aceptan los otros catorce miembros del Consejo lo que es un éxito prácticamente en toda la línea de Bush y le permite salir del ostracismo político-diplomático además de cancelar casi de la noche a la mañana la fuerte hostilidad a la conducta norteamericana? La respuesta podría estar en una doble explicación. Por un lado, la vieja Europa no quiere ser acusada de poner más trabas y desea -lo dijo el ministro francés Michel Barnier ayer- contribuir constructivamente a encontrar una salida a esta tragedia. Por otro, porque, en el fondo, los gobiernos que dan el esperado «sí» saben que lo sucedido es un diseño teórico y que los hechos sobre el terreno marcarán el rumbo verdadero, no una resolución de las Naciones Unidas. El texto es un triunfo para Bush (y, sobre todo, para el candidato Bush, quien le ha robado la receta a John Kerry) pero no tiene, porque no puede tenerla, virtualidad para alterar la dura realidad. La resolución blanquea, por decirlo así, a Washington, pero no garantiza el éxito de Washington. El mismo día de la aprobación hubo atentados en los que murieron 15 personas, más de cien resultaron heridas y seis soldados de la Coalición perecieron mientras desactivaban minas. La unanimidad parece más resignada que entusiasta y la prueba es que no hay el menor indicio de que algún gobierno se disponga a enviar tropas a Irak ahora que la ONU ha convertido en una honorable fuerza multinacional la oficiosa coalición de voluntades, de hecho un ejército expedicionario americano-británico.