| Crónica | El busca de la paz |
Territorios en disputa
Bush opina que los jueces de las Naciones Unidas no son quienes para resolver un conflicto contemplado en la Hoja de Ruta
Los magistrados del Tribunal de La Haya han ido incluso más lejos al abordar otros temas relacionados con el conflicto árabe-israelí que constituyen el meollo del problema. Así, se refieren a todas las áreas que Israel conquistó en 1967 como territorios ocupados, incluido el sector oriental de Jerusalén. Israel sostiene que Cisjordania y Gaza son «territorios en disputa». Tras la guerra de 1967 Israel se anexionó el Golán y el sector árabe de Jerusalén oriental donde ha construido, como en Cisjordania y Gaza, un gran número de asentamientos exclusivamente para colonos judíos. La barrera de separación, que en las zonas habitadas es un muro de nueve metros de alturas y en el resto es un conglomerado de alambradas y células fotoeléctricas, corre siempre por dentro de los territorios ocupados con excepción de un punto del norte de Cisjordania donde respeta la línea verde. La decisión se adoptó por 14 votos contra uno. El único magistrado discrepante fue Thomas Buergenthal, de Estados Unidos, según informó el diario de Tel Aviv Haaretz, al que el Gobierno israelí filtró la noticia para preparar a la opinión pública del país. Según fuentes diplomáticas, lo más probable es que el gobierno hebreo tuviera acceso a la sentencia a través del gobierno de Estados Unidos. A bordo del Air Force One, en el que el presidente George W. Bush se desplaza ayer a Pensilvania para participar en una serie de actos electorales, el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, afirmó que el tribunal «no es el foro adecuado para resolver lo que es una cuestión política». La construcción y el trazado del muro por parte de Israel «son un asunto que debería resolverse mediante el proceso que ya existe, específicamente la Hoja de Ruta», el plan de paz entre israelíes y palestinos que patrocinan Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU, agregó McClellan.