| Crónica | Adolescente acribillada |
Veinte tiros «de gracia»
El relato de un soldado del Ejército de Israel sobre la muerte el miércoles de la niña palestina Imam al Hams, de 13 años, ha revelado el espeluznante comportamiento de un oficial que acribilló el cadáver de la menor después de que ya estaba muerta. Imam al Hams murió frente a un puesto militar israelí en Gaza en un suceso que conmocionó a la opinión pública palestina e israelí, porque los forenses extrajeron 20 proyectiles de su cadáver. El mismo día del suceso el Ejército israelí abrió una investigación sobre el caso, aunque ha sido el testimonio del soldado a la edición electrónica del diario israelí Yediot Aharonot el que ha destapado lo que ocurrió. Según el militar, la menor no fue acribillada por los soldados que la vieron aproximarse, sino por el oficial a cargo de la base de Girit. «En un principio se nos informó de que se aproximaba un sospechoso», relata el soldado, quien explica que en esos casos sus órdenes, en una zona donde a diario se suceden los ataques palestinos contra blancos israelíes, es abrir fuego para neutralizar la amenaza. «Poco después los vigías nos dijeron que era un joven con un bolso, pero como seguía acercándose temieron que tuviera una bomba y le dispararon desde varias direcciones», agrega la fuente. La niña, asustada, corrió de una dirección en otra, hasta que cayó abatida. «Fue entonces cuando el jefe del pelotón salió del puesto militar y a quemarropa le efectuó dos disparos. A continuación, con una ráfaga, vació todo el cargador en la niña muerta», recuerda el testigo. Según su testimonio, «el oficial regresó a la base como si nada, pero los soldados nos quedamos consternados por lo que habíamos visto». «Sabemos que hay tensión en la zona y que cada uno que se acerca a la base militar es sospechoso, pero somos conscientes de que hay normas y que lo que ocurrió no tendría que haber sucedido», subraya.