El reverendo, al rescate
Jesse Jackson ha aceptado las súplicas del demócrata John Kerry para ayudarle a recuperar el voto negro. El reverendo llegó a destiempo y no estaba acompañado por nadie que cargase con su nombre en una pancarta, como todos los demás. Parecía que se hubiera decidido a saltar a la arena en el último momento. A lo mejor pensó que John Edwards, que acababa de batirse en duelo con el vicepresidente Dick Cheney, necesitaba ayuda en el llamado callejón de la propaganda que sigue a todos los debates, o tal vez tenía algo que decir. «Es descorazonador que no se haya hablado del millón de votantes negros a los que se les robó su derecho al voto en el 2000 y a los que se está intentado apartar de nuevo en estas elecciones», expresó el líder de color. Seis días antes había aceptado convertirse en asesor de la campaña del candidato de su partido, John Kerry, después de hacerse rogar. Los guetos Una encuesta realizada hace dos semanas para la Associated Press reveló que Kerry ha ido perdiendo terreno en ese sector. El candidato demócrata sólo cuenta esta vez con el 80% de la intención del voto negro, y el 7% ha decidido votar por Bush. Ese voto resultará clave en los tres estados que deciden las elecciones: Florida, Pensilvania y Ohio. Si Kerry no gana dos de esos tres, puede olvidarse de la Casa Blanca. Por eso, el diario USA Today calificó el acercamiento de Kerry al reverendo Jackson como «un SOS». Tres días después de que hicieran las paces, Kerry asistía al sermón dominical de una misa gospel en Cleveland, una ciudad donde los afroamericanos representan el 50% pero viven marginados en guetos.