La Autoridad Palestina afirma que no ha pedido permiso para nada y que el «rais» ha mejorado
Israel deja salir de su encierro aArafat por primera vez en dosaños
El Gobierno de Tel Aviv levanta el castigo al confinado sólo para que pueda ir a un hosital

Arafat lee documentos en su despacho de la Mukata
El presidente palestino, Yaser Arafat, sitiado y confinado por el Ejército israelí desde diciembre del 2001 en su cuartel general de Ramala -conocido como la Mukata- podrá abandonar este recinto, por primera vez desde entonces, para recibir tratamiento médico en el hospital de esta ciudad de Cisjordania. La autorización, que se conocía a última hora de la tarde de ayer a través de un comunicado del Ministerio de Defensa, fue concedida por el ministro Saul Mofaz, «por razones humanitarias» tras la petición del grupo de médicos tunecinos y egipcios que le visitaron la semana pasada en la Mukata y que diagnosticaron que el veterano caudillo palestino, de 75 años, padece una gripe severa. El ministro para las Negociaciones palestino, Saeb Erakat, ha desmentido, por su parte, que la Autoridad Palestina haya pedido autorización a Israel para trasladar a Arafat a un hospital de Ramala o a cualquier otro lugar. Cáncer o veneno Las especulaciones de la prensa israelí y palestina acerca del verdadero estado de salud de Arafat se dispararon a raíz de la visita de un grupo de médicos egipcios a comienzos de la pasada semana para atenderle, y se intensificaron el sábado tras el permiso del primer ministro israelí, Ariel Sharón, para que tres doctores tunecinos volvieran a reconocerle. Mientras, fuentes próximas al presidente trataban de restar importancia al cuadro clínico del líder palestino, aunque reconocían que su estado físico le había obligado a suspender su agenda. Durante el último año han saltado a la luz pública insistentes rumores acerca del delicado estado de salud del rais, que según la prensa hebrea padecería algún cáncer -de colón o de piel, según las fuentes- o incluso la enfermedad del Parkinson, mientras algunos medios palestinos aseguraban hace unos meses que colaboracionistas israelíes en la Mukata habrían intentado envenenarlo.