Bush anuncia que las tropas no regresarán aún porque el ejército iraquí no está preparado

Bush, durante el anuncio de que las tropas no volverán aún
George W. Bush pidió ayer paciencia a sus compatriotas al sugerir que las tropas estadounidenses seguirán más tiempo en Irak. En una rueda de prensa en la que abordó los retos para los próximos meses, el presidente aprovechó además para defender al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, en la diana por la situación en el país árabe. «Está haciendo un gran trabajo. Conozco su corazón... es un hombre bueno, decente», dijo el mandatario del jefe del Pentágono, ratificado a principios de mes en su puesto otros cuatro años y al que en las últimas semanas le han llovido las peticiones para que dimita, incluso desde su propio partido. Tras un nuevo sangriento fin de semana en Irak, Bush señaló que las tropas iraquíes entrenadas por el Ejército de EE.?UU. no están aún preparadas para hacerse cargo de la seguridad en el país. Por ello, pidió paciencia al pueblo americano, cada vez más harto de una guerra que ha causado ya más de 1.300 muertos entre sus filas. En su opinión, deben entender que las elecciones del 30 de enero «son el comienzo de un proceso» encaminado a consolidar la democracia. Un camino no exento de dificultades. «Ciertamente no espero que el proceso (electoral) esté libre de problemas», señaló el recién nombrado «hombre del año» por la revista Time . Sobre Oriente Medio, mostró su apoyo al plan de Tony Blair de celebrar en febrero una conferencia de paz en Londres. Y con respecto a Rusia, dijo que no permitiría que las diferencias minen las relaciones con Vladimir Putin, a pesar de me-didas recientes del Kremlin que perjudican la democracia. El presidente también repasó algunos temas de la agenda nacional antes de iniciar las vacaciones en su rancho de Crawford. Así, anunció que presentará un presupuesto diseñado para recortar a la mitad el abultado déficit -que asciende a 412.000 millones de dólares» en cinco años, pero que cubrirá las necesidades marcadas por la guerra en Irak y la seguridad doméstica. Por otra parte, Bush reconoció que aún no tiene candidato para ser el nuevo «zar de inteligen-cia», un puesto que se creará a la luz de la reforma aprobada para reorganizar los servicios secretos estadounidenses.