Dónde estarán las urnas
En el «triángulo suní» nadie conoce a los candidatos ni la ubicación de los colegios
Tres días antes que se realicen las primeras elecciones multipartidistas en Irak en varias décadas, el secreto mejor guardado en la inestable ciudad de Samarra es donde se encuentran los lugares de votación. Los funcionarios iraquíes se niegan a divulgar donde deben votar las personas el domingo hasta el último minuto para intentar evitar que los insurgentes coloquen bombas en los centros de votación. «¿Elecciones? No sé nada acerca de las elecciones. Nadie me dijo a donde tengo que ir y votar. No sé donde votar», se quejó Mohamed Saleh, de 71 años. Los insurgentes que buscan sabotear la elección de los 275 integrantes de la Asamblea Nacional han colocado bombas y dispararon morteros contra los edificios públicos utilizados como centros de registro para intimidar a los potenciales votantes. Este mes, escondieron una bomba dentro de un carro ti-rado por un burro y lo hicieron explotar junto a un centro de juventud en Samarra, dijo el Ejército de EE.UU. Una ciudad ingobernable Los funcionarios encargados de organizar los comicios han abandonado esta ciudad de mayoría árabe suní ubicada al norte de Bagdad después de recibir amenazas de muerte de los rebeldes. No hay carteles de campaña en Samarra, donde las columnas de los vehículos de combate Bradley norteamericanos recorren las calles destrozadas, cruzadas con alambre de espi-no y puestos de control. Samarra se ha mantenido como una ciudad tensa e ingobernable, que fluctúa entre el caos y el control, desde que las fuerzas estadounidenses incursionaron en octubre para recuperar las calles donde vagaban los insurgentes. Los candidatos se han quedado en sus casas, sus partidos son desconocidos para los residentes que están más preocupados por mantenerse con vida o soportando la prolongada escasez de electricidad y combustible. «He vivido en Samarra durante 24 años y no se quien se presenta o los nombres de los partidos», dijo Shahar Mahmud, un docente jubilado de 60 años. «No sé dónde votar». Mahmud dijo que los efectivos estadounidenses llenan de barro su casa cada vez que aparecen en busca de armas.