Diario de León

Los laboristas alertan de una posible victoria conservadora y arremeten contra Charles Kennedy

Blair apela al voto útil para lucharcontra el temido «efecto Irak»

El líder británico se mantiene arriba en las encuestas pese al último escándalo sobre la guerra

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

«Si un diez por ciento de los votantes laboristas no van a las urnas, los tories ganarán las elecciones». Así de claro y así de catastrofista reza el último eslogan electoral del Partido Laborista británico. Los asesores de campaña de Tony Blair abandonan la política y tiran de la calculadora. El objetivo es luchar contra la abstención, principal opción del electorado de izquierdas peleado con Blair por la guerra de Irak, y apelar al voto útil, evitando una fuga de votos hacia el dirigente liberal demócrata Charles Kennedy, el único que desde un principio dijo que la invasión iraquí era contraria al derecho internacional. El premier británico, acompañado por su inseparable ministro de Economía, Gordon Brown -Blair está haciendo bandera de la gestión económica de sus ocho años de gobierno-, alertó desde el disputado distrito de Wimbledon contra el peligro de que el desencanto laborista cueste un disgusto: «Hay tres formas de que sea elegido un diputado tory -explicó-. Una es votar a los tories, otra es quedarse en casa y otra es votar a los liberal demócratas». Brown fue más allá, y comparó a Charles Kennedy con el ecologista estadounidense Ralph Nader: «Sería una tremenda ironía que los votantes progresistas que están disgustados por Irak cometiesen el mismo error que los progresistas americanos, quen en el 2000 votaron a Nader y le dieron el poder a Bush», advirtió, ante un Blair que hacía como que no oía nada. La ventaja del primer ministro en las encuestas no se ha visto afectada por los últimos descubrimientos sobre las mentiras respecto a la guerra de Irak. El diario The Times le otorgaba en el sondeo de ayer el 42% de los votos, frente al 29% de los conservadores y el 21% de los liberales demócratas. Los sociólogos electorales confirman sin embargo el vaticinio liberal. Dicen que los 80.000 votantes en circunscripciones marginales que deciden las elecciones británicas no pueden inclinarse unánimemente por una opción. Pero los sociólogos ya se equivocaron en 1970.

tracking