| Crónica | División en la opinión pública |
El no a la guerra gana adeptos
El movimirento antibélico y el descontento ante la actuación de EE.UU. en Irak crece cada día encabezado por las madres de los militares muertos en el país tras el derrocamiento de Sadam
La protesta contra la guerra en Irak, encabezada por una mujer cuyo hijo murió en combate en ese país, ha comenzado a ganar adeptos, mientras crece el descontento por el manejo dado al conflicto por el Gobierno estadounidense. Coleen Rowley, una ex funcionaria de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), y la senadora estatal Becky Lourey, anunciaron el martes que se unirán a la protesta iniciada este mes cerca del rancho del presidente George W. Bush en Crawford (Texas) por Cindy Sheehan, cuyo hijo murió en Irak el año pasado. Rowley ocupó las primeras planas de la prensa en el 2002 cuando criticó a las autoridades del FBI al denunciar que no tomaron medidas tras recibir información sobre actividades sospechosas de algunos de los terroristas que posteriormente llevaron a cabo los atentados del 11 de septiembre del 2001. El hijo de Lourey, una senadora por el estado de Minesota y dura crítica de la guerra, pereció el pasado 26 de mayo al ser derribado en Irak el helicóptero del Ejército en el que viajaba. Las dos mujeres anunciaron que viajaránhoy a Crawford y que dormirán en una de las tiendas de campaña en el lugar donde se mantiene una manifestación contra la guerra. Sheehan ha dicho que sólo abandonará su protesta contra la guerra cuando el presidente Bush acceda a reunirse con ella. El aumento en las manifestaciones altibélicas coincide con un nuevo sondeo que será publicado el mes próximo por la revista Foreign Affairs y que indica que casi seis de cada diez estadounidenses está preocupado por el resultado final del conflicto.