Israel controlará el espacio aéreo y marítimo y espera que Egipto se haga cargo de las fronteras
El desalojo forzoso de Netzarim pone fin a 38 años de ocupación en Gaza
El máximo símbolo de la colonización israelí fue objeto de incontables ataques de los palestinos

Israel completó ayer la evacuación de las 21 colonias judías de la franja de Gaza con el desalojo de Netzarim, un asentamiento situado en el centro de la franja y donde hasta ahora vivían 64 familias. Sin embargo, Israel todavía permanecerá en la zona durante varias semanas para demoler las viviendas de los asentamientos y, además, deberá alcanzar un acuerdo con Egipto para que éste país se haga cargo de la vigilancia de su frontera con Gaza. Después, sus soldados saldrán pero Israel continuará controlando el espacio aéreo y marítimo de la franja. Netzarim era tal vez el máximo símbolo de la colonización israelí en Gaza y había sido objeto de incontables ataques por parte de las milicias palestinas, pero el fanatismo de sus ocupantes era tal que preferían arriesgar sus vidas y las de sus hijos antes que vivir en Israel. El argumento de los colonos es que la franja de Gaza constituye una parte indivisible de la tierra que Dios entregó a los judíos y que los judíos están obligados a poblar. Por supuesto, la brutal ocupación de los palestinos y el expolio sistemático que han sufrido les trae sin cuidado. Numerosos colonos expresaron su dolor por tener que abandonar Netzarim y a primera hora de la tarde oficiaron junto con los soldados las últimas plegarias en la sinagoga. Muchos prometieron que su salida es sólo temporal y que más pronto o más tarde regresarán. La sombra de Hamás Hamás divulgó ayer datos que revelan que las milicias de esta organización son responsables del 54 por ciento de los ataques y atentados que los palestinos han llevado a cabo en Gaza. El Ejército israelí envió a miles de soldados al extremo norte de Cisjordania para prevenir la llegada de colonos extremistas en la víspera de la evacuación de las cuatro colonias de la zona que se llevará a cabo a partir de mañana, martes. Se trata de los asentamientos de Ganim, Kadim, Sa-Nur y Homesh. Los dos primeros han sido abandonados voluntariamente en las últimas semanas pero en Sa-Nur y Homesh permanecen algunas familias y cientos de colonos que han llegado desde toda Cisjordania. Los jefes del Ejército de Israel prevén que el desalojo de Sa-Nur y Homesh será más violento que el de los asentamientos de la Franja de Gaza.