| Reportaje | Entre escombros, agua y podredumbre |
España también siente la tragedia de cerca
Dos familias españolas fueron rescatadas de la marea de inmundicia y desesperación que se cierne ahora sobre Nueva Orleans
Las dos familias españolas que permanecían atrapadas en la ciudad estadounidense de Nueva Orleáns, arrasada por el huracán Katrina, fueron rescatadas en la madrugada del sábado tras cinco días de pesadilla. Una de esas familias es la de la diputada del PSC Lourdes Muñoz Santamaría, a quienes el desastre sorprendió durante sus vacaciones, que salió del Centro de Convenciones de la ciudad escoltada por miembros de la Guardia Nacional norteamericana. Lourdes Muñoz aseguró haber vivido estos días junto a su esposo Jordi y su hijo Marc, de diez años, en un ambiente «putrefacto», sin agua, sin comida, en medio de un intenso calor y humedad, y en un clima de permanente inseguridad por la actividad de bandas que se dedican al pillaje. Tras ser rescatados, su marido Jordi describió la situación como «una forma moderna de genocidio, poner a diez mil personas en este lugar, peor que perros». La otra familia, la formada por los funcionarios de la Generalitat Josep Fusté y Clara Díez, y su hijo Aitor de 18 años, que pasó varios días refugiada en el Hotel Monteleone, están en buen estado. Las fuerzas de seguridad estadounidenses consiguieron sacarles en camiones de la ciudad. Rescate con sobresaltos La Guardia Nacional buscó a ambas familias a petición de las autoridades españolas, a cuyo cargo quedaron en la madrugada del sábado en Baton Rouge (capital del Estado de Luisiana). En su periplo hacia la capital, tuvieron que sufrir aún un inmenso atasco de circulación por un accidente en el que se vieron implicados dos vehículos que transportaban a personas evacuadas, siniestro que se saldó con una persona muerta y varios heridos. Ya a salvo, la parlamentaria del PSC aseguró en declaraciones a RNE que ella y su familia están «cansadísimos» y que sólo deseaban darse una ducha, dormir en una cama y poder volver a España cuanto antes. Lourdes Muñoz relató cómo la situación en la ciudad se degrada a «cada momento» por la falta de controles de la policía.