La ANP logra un acuerdo con la Yihad para parar el lanzamiento de cohetes

Un soldado israelí vigila un cruce en la ciudad cisjordana de Hebrón
La Autoridad Nacional Palestina anunció este domingo que ha alcanzado un compromiso con la Yihad Islámica para detener con carácter inmediato el lanzamiento de cohetes Qasam contra Israel desde la franja de Gaza. El acuerdo fue posible después de una negociación maratoniana en la que la ANP contó con la ayuda de Egipto, y vincula también a Hamás y al resto de la milicias que operan en Gaza. Un portavoz de la Yihad Islámica confirmó la existencia del acuerdo, pero matizó que no se trata de un acuerdo en sí mismo sino de un compromiso para reanudar el alto el fuego «desde la franja de Gaza» siempre y cuando Israel cese sus ataques contra esa zona. La Yihad insistió en que lo que se ha negociado en los últimos días es simplemente una reanudación de la tregua que se acordó en febrero pasado en Sharm al-Sheij, y dijo que su vigencia estará en función de las decisiones que adopte Israel al respecto. «No necesitamos ningún acuerdo nuevo, pero nosotros, como hemos hecho hasta ahora, responderemos a cualquier violación por parte de Israel», dijo un portavoz de la Yihad que aclaró que su grupo nunca ha violado el acuerdo de febrero sino que se ha limitado a responder a los ataques israelíes. Fin de hostilidades El compromiso incluye el fin de todas las hostilidades contra Israel desde la franja de Gaza, y no sólo el fin del lanzamiento de cohetes, pero no hace ninguna referencia a la situación en Cisjordania, una zona que sigue ocupada por Israel. Jaled al-Bash, dirigente local de la Yihad en Gaza, insistió en que la calma dependerá de que Israel interrumpa los ataques puesto que el compromiso que vincula a su grupo es de «carácter recíproco». Un funcionario de la ANP comentó que la evolución de la situación depende ahora de Israel, es decir de la actitud que adopte Israel en la franja de Gaza puesto que si no suprime las operaciones militares, las milicias reanudarán sus ataques. Nabil Abu Rudeina, consejero del presidente Mahmud Abas (Abú Mazen), confirmó que «las dos partes han acordado detener los ataques». Sin embargo, en Israel no se hizo ningún comentario.