El ejército quiere primero desplegar en la zona del terremoto a la avanzadilla de 87 soldados
Defensa retrasa un segundo envío de tropas de la Brilat a Pakistán
La falta de transporte impide a las tropas españolas llegar a la zona del siniestro

Los militares españoles esperan a ponerse en marcha hacia Cachemira
La Brilat tendrá que esperar para echar una mano a los damnificados del terremoto de Pakistán. El miércoles, 191 militares, entre ellos casi un centenar de zapadores de la Brilat, deberían haber tomado un vuelo que los llevara desde Torrejón a Lahore, en el sur de Pakistán, pero ese avión no despegó. El Ministerio de Defensa alegó «problemas administrativos» para justificar la demora. La razón del retraso es sencilla. Los 87 soldados españoles que habían llegado antes a este país asiático todavía no han podido ser desplegados en la zona del terremoto. Cincuenta llevan cinco días varados en Lahore, a más de 500 kilómetros y dos días de camino del área afectada por el seísmo. Los otros 37, que forman la avanzadilla que preparará el campamento, están en Rawalpindi, a más de un día de camino. Así las cosas, no tenía ningún sentido traer al resto para que quedaran también varados. De momento no hay fecha para que la Brilat sea trasladada a Pakistán. Tampoco la hay para el traslado a Cachemira de los que ya están en el país. Iban a salir ayer, pero problemas con los camiones que tiene que proporcionar el Gobierno paquistaní hicieron imposible el viaje. «El problema es que ese tipo de transporte está muy solicitado por todas las oenegés y las fuerzas armadas que trabajan en la zona, además de sus malas condiciones», comentó ayer un militar español. Es probable que tampoco salgan hoy, porque la nación se encuentra paralizada por la celebración del último día del Ramadán. Lo que sí se sabe es que el destino de las tropas españolas será la localidad de Arja, a unos 20 kilómetros de Bagh. Allí contarán con el apoyo y las instalaciones del Ejército paquistaní para acometer el esfuerzo de reconstrucción en las tres zonas que les han sido asignadas. Eso será cuando lleguen. Porque cinco días después de que los primeros españoles pusieran pie en Pakistán, no se está más cerca de comenzar la misión. Críticas de las oenegés Intermón Oxfam valoraba ayer la ayuda humanitaria aprobada por el Gobierno español para las víctimas del huracán Stan en Centroamérica, pero criticaba la respuesta dada a los supervivientes del terremoto en Pakistán, donde, denunció, el 97% de la ayuda se canaliza a través del Ejército. La responsable de acción humani-taria del departamento de Campañas y Estudios de esta oenegé, Irene Milleiro, asegura que mientras que España ha aprobado ayudas por valor de más de 60 millones de euros destinadas a Guatemala y El Salvador, a Pakistán, por el momento, sólo se destinarán 15 millones de euros. Junto a la cantidad, Intermón Oxfam también denuncia las diferencias en la «calidad» de la ayuda española; elogia la respuesta dada a Centroamérica, con fondos que son donaciones y no créditos, y critica que en Pakistán la práctica totalidad de la ayuda sea ejecutada por la vía militar. El envío de efectivos del Ejército tendrá un coste de 14,5 millones de euros, «mientras que el Gobierno no ha aprobado fondos para nutrir el llamamiento de la ONU ni para financiar acciones de las ONG en la zona», subraya Milleiro.