Zapatero culpa ahora a Aznar
El Gobierno acusa a los ejecutivos del PP de haber aceptado el incremento de las aportaciones españolas al cheque británico y de la dificultad para mantener los fondos de cohesión
José Luis Rodríguez Zapatero con el primer ministro británico
El Gobierno español culpó ayer al Partido Popular de las dificultades de España para mantener su condición de beneficiario neto de las arcas europeas durante otros siete años, y agrandó hasta el exceso la figura de Zapatero como salvador de los intereses españoles en la UE. «España aceptó en 1999 un aumento del 45% de sus contribuciones al cheque británico, mientras Alema-nia las reducía un 75%. Y en febrero del 2004 renunció a los fondos de cohesión», aseguró ayer el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda. Según su versión, Zapatero ha conseguido ahora darle la vuelta a esa nefasta tortilla «con dos hitos importantes, aunque aún insuficientes»: ampliar al 2013 la prórroga para que España siga recibiendo los fondos que le había birlado el efecto estadístico de la ampliación, y lograr nuevas ayudas adicionales para Ceuta, Melilla y Canarias (no más de 150 millones de euros). Según Moraleda, España as-pira además a mejorar el montante de fondos que le otorga Blair, a recortar el cheque y a revisar su carácter jurídico, que dota a ese mecanismo de una vida eterna. Aunque es lógico que todo líder trate de aprovechar una negociación de este tipo para reforzar su imagen, Zapatero aterrizó ayer en Bruselas con un estudiado y novedoso programa negociador Además atacar al PP, el Gobierno se jactó de que los Veinticinco aprobarán hoy un plan de lucha contra la inmigración ilegal basado en sus propuestas, que se resumen en tres puntos: aumentar la colaboración entre los socios comunitarios, fomentar el diálogo con los países africanos y promover un programa de cooperación específica con Marruecos, Argelia y Libia. Toda una declaración de intenciones que, sin embargo, no tendrá consignación presupuestaria -es decir, dinero para convertir las palabras en hechos- hasta que no se apruebe el presupuesto.