Polémico comienzo de las obras del memorial del 11-S
A primera hora de la mañana de ayer, los obreros, apenas una decena, se enfundaron su ropa de trabajo y comenzaron las tareas de limpieza y reti-rada de escombros. Así, sin el boato y la fanfarria esperados empezaban las obras para construir el monumento de recuerdo a las víctimas del 11-S en la Zona Cero, un proyecto rodeado de polémica y que un grupo de familiares de los casi 3.000 desaparecidos intenta paralizar en los tribunales. «Nosotros somos los primeros interesados en que se construya el memorial, pero queremos que se haga bien, por eso valdrá la pena para nuestros hijos y nietos si hay que esperar un par de años más para verlo acabado», dijo Jimmy McCaffrey, bombero de El Bronx que perdió a varios compañeros y a su hermano en las Torres Gemelas y miembro de la Coalición de Familias del 11-S, que se opone al actual proyecto. Sus razones son logísticas y sentimentales. Consideran que el momumento no es lo suficientemente seguro para los visitantes -en caso de un nuevo ata-que- y que no honra como se merecen a las víctimas. ¿Por qué? Pues porque el memorial estará unos metros por debajo del nivel del suelo. «Que sus nombres estén bajo tierra es irrespetuoso», explica Su primera victoria, por lo menos simbólica, fue la ausencia de autoridades locales el primer día de las obras.