El magnate junta a personajes dispares en un curso a puerta cerrada
Murdoch reúne en un seminario a Aznar, Bono y Nicole Kidman
¿Quién podría reunir bajo el mismo techo a Schwarzenegger y Paul Hewson (Bono, cantante de U2)? ¿O a José María Aznar y Nicole Kidman? La respuesta es Rupert Murdoch, propietario del imperio de medios de comunicación News Corporation . El Hotel Spanish Bay, en la exclusiva zona de Plebbe Beach (San Francisco), ha sido esta semana la residencia común de celebridades y líderes mundiales tan dispares como influyentes. Desde el domingo, un gran número de famosos y poderosos han disfrutado, a cuenta de Murdoch, de cinco días de conferencias en las que se pretendía, según el jefe de prensa de News Corporation , Andrew Butche, que los dirigentes «vuelvan a casa más curiosos e informados sobre el mundo». Tanto la lista de los participantes de la convención como los títulos de las conferencias fueron filtrados en un documento de cinco páginas al diario Los Ángeles Times sin conocimiento de Murdoch, quien pretendía que la reunión se produjera en el más absoluto secreto. El anfitrión, Blair y el gobernador de California abrieron el ciclo de ponencias con la titulada «Lecciones de liderazgo». No llama la atención la presencia en Plebbe Beach de Aznar o de Blair. El presidente de las Faes y ex jefe del Gobierno español forma parte del consejo de administración de News Corporation y Murdoch anunció en julio que también le ofrecería al primer ministro británico un asiento en la mesa ejecutiva de su imperio informativo. Sorprende más la presencia de Al Gore y Bill Clinton. Al primero, los periódicos de Murdoch le perjudicaron en su cerrera por la presidencia en el 2000, y a Clinton lo crucificaron por el caso Lewinsky. También asistió el viceprimer ministro israelí, Shimon Peres, que mientras su país sigue bombardeando el Líbano, hizo un esfuerzo para acudir a la cita del magnate Murdoch, hablar de «El Islam y Occidente» y, tal vez, disfrutar de alguna de las interminables partidas de golf que se disputaron en Spanish Bay. La lluvia ácida afecta a varias ciudades chinas La lluvia ácida, el peor problema de polución atmosférica que sufre China, afecta a más de la mitad de las ciudades del país, e incluso en algunas regiones toda la lluvia que cae es de este tipo, reconoció hoy la máxima autoridad medioambiental china. Según cifras presentadas ayer en rueda de prensa por responsables de la Administración Estatal de Protección Medioambiental (SEPA, siglas en inglés), 357 de las 696 ciudades chinas donde se estudia este fenómeno presentaron indicios de lluvia ácida, lo que supone un 51,3 % del total. Estas cifras reflejan un empeoramiento con respecto a épocas en las que China mostraba menor interés en la protección ambiental, puesto que, a principios de esta década, Pekín aseguró que el fenómeno afectaba a un 30% del área nacional total.