Panamá decidirá hoy en una votación si amplía el Canal
Los panameños acuden hoy a las urnas para decidir en un referendo si dan su aprobación al proyecto de ampliación del Canal de Panamá, impulsado por el Gobierno para aumentar la capacidad de carga de la vía. Las esperanzas de que el país dé un gran salto hacia el desarrollo con esta obra y el temor a que endeude al país y fomente la corrupción dividen a los electores. Las encuestas dan entre 62% y 65% de votos favorables. En la consulta se decidirá si se expande o no la vía interoceánica con un tercer juego de esclusas para aumentar su capacidad de transporte, a un coste de 5.250 millones de dólares, según el proyecto de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). La ACP dice que 2.950 millones de dólares se financiarán con alzas de peajes y 2.300 millones con crédito externo, que también se pagará con dichos aumentos, lo que los opositores al proyecto no creen. Empresarios, políticos, sindicalistas, profesionales, campesi-nos, deportistas, artistas y otros panameños se han registrado en 333 grupos variopintos en el Tribunal Electoral, 267 para promover el sí -cuya campaña mediática es avasalladora- y 66 el no. La ampliación del Canal busca duplicar su capacidad de transporte de carga internacional y consolidar a esta vía como el «puntal» y el «eslabón más fuerte» de la cadena de desarrollo de la economía. Si hoy los panameños optan por el sí, la ACP tendrá la oportunidad de duplicar su capacidad de transporte de carga, hasta 600 millones de toneladas al año, y así captar un mercado que aún no pasa por la vía, como son los buques postpanamax, de más de 7.000 toneladas. El proyecto de Nicaragua El proyecto de Nicaragua de construir otro canal interocéanico que compita con el de Panamá animó aún más la campaña del referendo. El proyecto nicaragüense costaría 18.000 millones de dólares. Nicaragua fue una de las rutas consideradas junto a Panamá desde el siglo XVII para construir un canal por el istmo centroamericano, pero Francia y luego Estados Unidos optaron por la actual ruta por temor a los volcanes y terremotos.