ANÁLISIS
Repaso honesto
LOS MILITARES suelen ser profesionales que intentan hacer su trabajo con previsión, planificación y estimación de medios, costes y bajas. Suelen ser disciplinados al poder político, como no podía ser de otra manera en un Estado de Derecho y en un sistema democrático, pero lo más importante es que sean leales y digan lo que tienen que decir en cada momento, aunque no sea del agrado del político de turno. Por ejemplo, es indispensable y estratégicamente fundamental que al plantearse una intervención militar se haya planeado escrupulosa y verazmente la paz que se pretende después. Sin engaños, sin halagos, sin vanaglorias, sin despreciar ni sobrevalorar al enemigo, en definitiva un trabajo serio e independiente de los intereses políticos partidistas y mediáticos del momento. Esto es lo que falló desde el primer momento en la intervención en Irak. Las reuniones de análisis se han intensificado estos días y esta semana será el propio presidente Bush quien escuche a los expertos. Le van a proponer que negocie e involucre a Siria e Irán. La retirada de tropas no debe ser inmediata. A nadie le interesa ahora dar una imagen de total debilidad. Hay que hacer las cosas bien, eso es todo, sin mentiras de armas de destrucción masiva, sin Abú Graib ni Guantánamo. Por cierto, los europeos deberíamos aprovechar para recuperar a Estados Unidos.