Scotland Yard encuentra Polonio en la orina del ex espía y en otros tres lugares de Londres
Litvinenko acusa a Putin de su asesinato en una carta póstuma
El presidente ruso asegura que el caso se está usando como provocación política
Litvinenko, en el hospital de Londres el pasado día 20
El ex espía ruso Alexander Litvinenko no logró superar la lucha contra el veneno que le fue administrado el pasado día 1 de noviembre. Murió durante la noche del jueves al viernes tras haberse deteriorado su salud y sufrir un paro cardiaco sólo 24 horas antes. Sin embargo Litvinenko acusó a través de una carta desde su lecho de muerte al presidente ruso Vladimir Putin, directamente como autor de su asesinato. Según un portavoz del University College Hospital, donde murió Litvinenko, éste falleció a las 21.21 horas. Polonio repartido por Londres Ayer se indicó que se habían encontrado en su orina restos de un material radiactivo conocido como Polonio 210. Scotland Yard anunció que también habían aparecido restos de este elemento en tres lugares de Londres: El restaurante japonés Tisú, el hotel Millenium y el hogar de la víctima. La policía explicó que agentes del departamento antiterrorista viajarán a Moscú para interrogar al otro ex espía ruso con el que Litvinenko tomó el té en el hotel Millennium de Londres el día que fue envenenado. Las autoridades británicas se han querido mantener al margen de lo sucedido para no enturbiar aún más las relaciones con Rusia. De hecho este es el primer asesinato en Occidente de estas características desde que finalizara al Guerra Fría. Sin embargo un portavoz de Downing Street indicó que el Gabinete ha tratado el asesinato de Litvinenko. También hay informaciones no confirmadas de que el Ministerio de Exteriores británico habló ayer por la mañana con el Gobierno de Putin y que se calificó el incidente como «grave», principalmente porque la víctima, que abandonó el espionaje hace seis años, era desde hacía un mes ciudadano británico. Pero Litvinenko, conocedor de que sus horas estaban llegando a su fin, escribió una nota acusando de su asesinato al presidente Putin. El escrito, redactado dos días antes de su muerte, fue leído en las puertas del hospital University College por su amigo Alexander Goldfab: «Puede que triunfe silen-ciándome, pero el silencio tiene un precio, mostrarse al mundo como un ser barbárico y cruel con sus críticos». El padre de la víctima, Walter, también acusó al régimen ruso del asesinato, al asegurar que «mi hijo ha muerto por los efectos de una pequeña bomba nuclear». Respuesta de Putin La respuesta de Putin llegó desde Helsinki, donde participa en una cumbre de la UE. «Desafortunadamente, acontecimientos trágicos como la muerte se utilizan como provocación política», lamentó. «El comunicado médico no dice que fue una muerte violenta, y no hay ninguna razón para hacer este tipo de especulaciones», agregó. Putin reclamó que «las autoridades británicas no contribuyan a alimentar escándalos políticos que no tienen nada que ver con la realidad».
Internacional
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Redacción