Además de exigir la intervención del presidente Chirac piden una investigación
Los socialistas acusan a Sarkozy de espiar a un asesor de Segoléne Royal
El ministro se valió de su cargo para pedir informes al servicio secreto de la candidata

Sarkozy en uno de sus últimos actos públicos celebrados en su país
El Partido Socialista francés pidió ayer una investigación y la intervención del presidente Jacques Chirac ante la posibilidad de que el ministro del Interior y candidato conservador al Elíseo, Nicolás Sarkozy, hubiera ordenado a los servicios secretos que investigaran a un consejero de Ségolène Royal. La acusación, desmentida «formalmente» por el gabinete del ministro, la publica el semanario satírico Le Canard Enchaîné, que cita fuentes de los propios de inteligencia. Según la publicación, general-mente muy bien informada, tres agentes habrían investigado en París durante tres días el pasado y la vida privada de Bruno Re-belle, asesor de medioambiente de la candidata socialista desde que dimitiera en diciembre como portavoz de Greenpeace Francia y como número dos de la oenegé a nivel internacional. Otros tres funcionarios se habrían desplazado a provincias para hacerse con la sentencia de divorcio de Rebelle y un desacuerdo comercial de 1990. Los agentes habrían redactado un informe de más de tres páginas que habrían remitido directamente al equipo de campaña de Sarkozy. Según el agente que filtró la información al semanario, sus instrucciones eran claras: «Si había la mínima posibilidad de colgarle un muerto, había que intentarlo». Según esta garganta profunda, los servicios secretos estarían realizando «informe tras infor-me» para el uso del ministro, que además incluirían nuevos nombres del entorno de Royal para investigar. Pero además, el gabinete de Sarkozy les envía trabajo extra cada vez que la candidata prepara un desplazamiento, para el que siempre ordena un informe previo. Desmentido oficial A pesar del desmentido formal de Interior y de la calificación de «ridículas» que el propio Sarkozy ha dado a las acusaciones, el secretario general de los socialistas, François Hollande ha exigido «verificaciones inmediatas» sobre estas «prácticas inaceptables». Indirectamente, Hollande pidió ayer la dimisión de Sarkozy como «primer policía de Francia» porque «en una democracia transparente» no puede disponer de todos los medios de Interior como candidato. El PS, al que Sarkozy aconseja «no perder los nervios», pidió a Chirac que «le recuerde las reglas elementales» y ofrezca «todas las garantías de respeto a los principios democráticos». En esta precampaña llena de golpes bajos, el candidato de la derecha se preguntó de qué le acusarán ahora, después de haberle implicado en el robo registro del verano en el apartamento de Royal y de la revelación de su patrimonio vía Internet: «Y ahora esta investigación, ¿sobre qué? ¿para buscar su programa?». Seis sondeos dan la victoria a Sarkozy en las elecciones, pero esto no es nada más y nada menos que un anticipo de la situación