Una explosión en el sur de Afganistán provoca el fallecimiento de dos soldados británicos
Mueren once policías afganos en un ataque de los talibanes a una comisaría
Georgia anuncia el envío a la zona de dos compañías de infantería y fuerzas especiales

Los atacantes prendieron fuego a dos vehículos policiales
Al menos once policías murieron en un ataque perpetrado durante la noche del domingo por decenas de insurgentes talibanes contra una comisaría en la provincia afgana de Kandahar, en el sur del país, informaron ayer fuentes policiales. Los talibanes, movimiento integrista islámico que fue derrocado del poder en Afganistán en 2001 en una invasión dirigida por Estados Unidos, reivindicaron el ataque. Para perpetrar el mismo, los insurgentes se vistieron con uniformes de policía y al parecer contaban con un contacto en el interior de la comisaría. «Los primeros resultados de la investigación muestran que uno de los policías tenía lazos con los talibanes», que «se infiltraron en el puesto y abrieron fuego contra los policías, no hubo tiroteo», afirmó un jefe policial. Los atacantes se apoderaron de vehículos y armas, precisó. «Reivindicamos el ataque, realizado por 50 talibanes», declaró por teléfono a la AFP el portavoz de los talibanes Yusuf Ahmadi, añadiendo que los rebeldes se apoderaron de quince armas y prendieron fuego a dos vehículos durante el asalto al puesto de policía. En la provincia de Kandahar los talibanes cobraron fuerza a principios de los años 1990; actualmente es una de las zonas más afectadas por la insurgencia de los fundamentalistas desde que fueron expulsados del gobierno. Más de 8.000 personas, entre ellas 1.500 civiles y cerca de 220 soldados extranjeros, murieron como consecuencia del conflicto afgano en 2007, según un informe de Naciones Unidas. Bajas en la Otan Dos soldados de la Isaf (Fuerza Internacional de Asistencia en Seguridad) murieron a causa de las heridas que sufrieron por una explosión ocurrida el domingo en el sur de Afganistán. Otros dos soldados resultaron heridos, según un comunicado de la fuerza internacional. El Ministerio de Defensa del Reino Unido confirmó que los fallecidos son británicos. Cuarenta soldados extranjeros han muerto en Afganistán este año, la mayoría en combate. En 2007 perdieron la vida 218 soldados extranjeros. Unos 50.000 soldados de la Isaf, de unos 40 países, y otros 20.000 de una coalición internacional bajo mando estadounidense, combaten la insurrección de los talibanes y sus aliados islamistas, de creciente virulencia, que ha dejado más de 8.000 muertos en 2007, según la ONU. Georgia, que aspira a ingresar en la Otan, enviará a Afganistán a finales de año dos compañías de infantería y una unidad de fuerzas especiales, informó ayer a Efe el viceministro georgiano de Defensa, Batu Kutelia. El funcionario explicó que el Gobierno de Tiflis ha concluido las negociaciones al respecto con Francia y Holanda, cuyos contingentes engrosarán las compañías georgianas, y que «sólo queda por concretar algunos detalles técnicos del alojamiento de los militares». También mandará a entre 30 y 40 efectivos de fuerzas especiales.