El líder ruso ordenó al Ejército «aplastar cualquier foco de resistencia o de agresión» en la zona
Medvédev anuncia el fin de las operaciones militares en Georgia
El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, declaró ayer el fin de las operaciones militares para «imponer la paz» a Georgia, mientras los separatistas abjasos lanzaron una ofensiva para expulsar a las fuerzas georgianas. «El objetivo de la operación para imponer la paz se ha cumplido. La seguridad de las tropas de paz y de los ciudadanos rusos está garantizada», aseguró Medvédev, según las agencias rusas. Medvédev hizo este anuncio durante una reunión con el ministro de Defensa, Anatoli Serdiukov, y el jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, Nikolái Makárov. Al mismo tiempo, el líder ruso les ordenó «aplastar, en caso de que surjan, cualquier foco de resistencia o de agresión» en la zona. «El agresor ha sido castigado y ha sufrido bajas significativas. Sus fuerzas armadas han quedado desorganizadas», dijo. Mientras, el jefe adjunto del Estado Mayor General, Anatoli Nogovitsin, advirtió de que el alto el fuego contra las instalaciones militares georgianas «no significa que las tropas rusas no vayan a realizar actividades militares de otro tipo, como exploración». El general agregó que las unidades del 58 Ejército ruso serán retiradas definitivamente de Osetia del Sur cuando se haya garantizado la paz entre los contendientes. Rusia envió tropas a Osetia del Sur el pasado viernes, después de que estallaran los combates entre las fuerzas separatistas surosetas y el Ejército georgiano. Francia ha presentado al Consejo de Seguridad de la ONU una propuesta de resolución en la que se reclama el cese inmediato de las hostilidades entre Rusia y Georgia y el retorno de todas las fuerzas a las posiciones anteriores al 6 de agosto. Sin embargo, el embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, ya adelantó que Moscú se opone al texto, aduciendo que no puede retirar sus fuerzas fuera de Osetia del Sur ante el peligro de que Tiflis vuelva a atacar a la región separatista. Rusia exigió que las tropas georgianas se retiren donde no puedan volver a atacar Osetia del Sur.