La energía y la seguridad fronteriza fueron claves en los discursos
La convención republicana «resucita» con un discurso de Bush
El embarazo de la hija de Palin puede afectar al objetivo de McCain de captar los votos hispanos

La primera dama de Estados Unidos, Laura Bush y Cindy McCain, esposa del candidato republicano
El día amaneció nublado, pero en el pabellón deportivo del Xcell brillaban los focos. Los republicanos se levantaron con bríos y decidieron revivir la Convención que debe lanzar a John McCain hasta la Casa Blanca. El hombre que espera entregarle la llave habló ayer a sus correligionarios desde Texas para pedirles trabajen por la continuidad del partido en el poder. La aparición de George W. Bush fue via satélite, porque el presidente todavía necesita demostrar que coordina las operaciones de respuesta al huracán Gustav. La víspera los republicanos abrieron la cartera, como les pidió McCain, para firmar cheques a la Cruz Roja en favor de y los damnificados. En el Centro de Convenciones de Mineápolis sus esposas participaban en una línea de ensamblaje de víveres que debería desembarcar 80.000 paquetes republicanos en Louisiana. Para su primer día de actos la gran fiesta republicana se había reducido a una agenda eminentemente técnica con la que cumplir los requisitos necesarios para nominar a su candidato y recibir los 85 millones de dólares en fondos electorales que le corresponden. Pese a que no hubo música ni fanfarria, el partido conservador calculaba que el 95% de los delegados atendió a los actos. Fueron éstos los que aprobaron por unanimidad una plataforma política que propone una reforma constitucional para prohibir el aborto y los matrimonios entre homosexuales. El nuevo catecismo de los republicanos presta especial atención a la crisis energética, se opone firmemente a una amnistía a para los emigrantes ilegales, aboga por una mayor seguridad fronteriza y define la cuestión migratoria como «un problema de seguridad nacional». McCain se podria ver perjudicado en sus aspiraciones de captar los votos hispanos por el escándalo del embarazo de la hija de Sarah Palin y la cobertura del huracán Gustav.