Los países participantes en la cumbre aprobarán hoy un comunicado cuyo contenido ya ha sido definido por los expertos

Lo único que está claro, la unidad

Los líderes hablarán del futuro durante más de cuatro horas, porque el texto está ideado

Publicado por
Íñigo Gurruchaga
León

Creado:

Actualizado:

londres

El comunicado que se presentará hoy al final de la cumbre del G-20 en Londres ha sido elaborado con la contribución de expertos de los diferentes ministerios, pero la tarea de refinar el texto y de organizar la agenda y el protocolo ha sido ya de los equipos de los líderes. Las últimas reuniones ya han tenido otro tono.

En la reunión de hoy, de unas cuatro horas y media, contando el almuerzo y los descansos, no se discutirá previsiblemente el comunicado final, cuya negociación ya ha concluido, sino que se hablará sobre el futuro. El formato del G-20 es criticado porque llegar a acuerdos con tanta gente y tan diversa está resultando muy costoso.

El resultado más importante es la imagen de unidad. En 1933, cuando el mundo estaba en una profunda crisis económica y se encaminaba hacia el desastre, se celebró en Londres una gran cumbre, que fue boicoteada por el nuevo presidente de Estados Unidos, Franklin D. Rossevelt. El fracaso de la cumbre fue un preludio de la guerra.

Esta vez, ningún líder falta a la cita y todos hablan un lenguaje similar de economía y mercados abiertos. Pero, tras la imagen de unidad y la promesa de futuro entendimiento, el comunicado de este jueves revelará el balance actual de la disputa de intereses estatales desde la primera reunión del G-20 en Washington, el pasado noviembre.

Comercio internacional

En la víspera de la cumbre, el Banco Mundial ha anunciado la canalización de 50.000 millones de dólares como ayuda al comercio internacional. El comunicado de hoy recogerá ese dato y las diferentes iniciativas de los Bancos Multilaterales de Desarrollo para demostrar que se actúa coordinadamente en el corto plazo ante la caída vertiginosa del comercio mundial.

El mismo Banco Mundial ha identificado más de setenta iniciativas proteccionistas de los países firmantes del comunicado de Washington, a pesar de que en aquella declaración todos se comprometían a mantener sus economías abiertas y rechazaban como negativa y contraproducente la tentación proteccionista.

La Organización Mundial de Comercio no cree que ninguna de las medidas ha incumplido sus reglas, pero ha advertido de que se puede crear una dinámica del paso a paso que se convierte en una montaña de nieve y ha aplazado la culminación de la ronda de Doha para dar tiempo a la nueva administración de Washington a definir su posición.

En el medio y largo plazo, los países con superávit comercial, China y Alemania, mantienen su voluntad de ser exportadores y parecen esperar que la recuperación de las economías de sus clientes les lleve a nuevo endeudamiento. El comunicado ofrece unidad y aplaza la cuestión de los desequilibrios comerciales, la más preocupante en el horizonte.

El G-20 ha cumplido su compromiso de Washington de ampliar el Foro para la Estabilidad Financiera y convertirlo en un lugar en el que se pueda discutir sobre la convergencia de regulaciones regionales. También ha comenzado la reforma de las reglas de contabilidad bancaria en el Banco Internacional de Pagos.

Cargando contenidos...

La dinámica sobre la regulación es regional. El informe De Larosière de la Unión Europa promueve un organismo supervisor común, el informe de Lord Turner en Reino Unido se suma a la idea. En Estados Unidos se quiere canalizar la reforma a través de la Reserva Federal y de la Comisión de Valores(SEC).