La matanza alemana en Afganistán obliga a renunciar al titular de Trabajo
Jung cede a la presión popular y presenta también su dimisión agobiado por el escándalo de las mentiras sobre el ataque a Kunduz que mató a 142 personas

El ministro alemán de Trabajo y ex titular de Defensa, Franz Josef Jung, junto a Merkel.
Agobiado por un escándalo inédito que puso en tela de juicio la profesionalidad del ministerio de Defensa alemán, que desde el jueves pasado se encuentra bajo sospecha de haber ocultado información al Parlamento Federal y a la justicia, el ahora ex ministro de Trabajo y antiguo titular de Defensa, Franz-Josef Jung, cedió ayer a la presión popular y política y presentó su renuncia al cargo que ocupaba desde hace tan solo 30 días.
«Asumo con ello la responsabilidad por la política informativa del Ministerio de Defensa en relación a los sucesos del 4 de septiembre en Kunduz», dijo Jung durante una comparecencia ante la prensa y que tuvo lugar al día siguiente de estallar el escándalo, que puso en duda su credibilidad y la política informativa del Ministerio que dirigió durante el gobierno de Gran Coalición.
Su defensa. Pero Jung, indiferente a las críticas que recibió cuando el periódico Bild cuestionó con evidencias su política informativa relacionada con un mortal ataque aéreo en Kunduz, volvió a defender su comportamiento, dijo que en todo momento había actuado «correctamente», e insinuó que había sido una víctima de la política informativa del ministerio.
«No tengo nada que agregar a mi declaración de ayer (jueves) ante el Parlamento. Siempre informé de manera correcta a la opinión pública y al Parlamento»; añadió el político democristiano. El jueves, Jung leyó una breve declaración ante el Parlamento para defender su gestión en los días posteriores al ataque aéreo en Kunduz, pero en lugar de acabar con el escándalo, cometió dos errores que finamente le costaron el cargo.