Pinos espera desde hace 4 años un plan de aprovechamiento
El estudio de uso del puerto inquietaa los pueblos con derechos históricos

Vista parcial del puerto de Pinos, con casa Mieres al fondo.
La pregunta de los pueblos de Babia sobre el intento de Asturias de cambiar los derechos demaniales del puerto de Pinos tiene la misma respuesta cuatro años después: «¿Cómo nos defenderá la Junta ante Mieres»? se preguntaron los damnificados ante la embestida del dueño de la finca que da de comer al hispano bretón y la vaca nodriza. Cuatro años después, se espera respuesta y se agitan las incógnitas. Y nacen más. Cuatro años son muchos si se tiene en cuenta que al estudio de aprovechamiento del terreno de Pinos no se le conoce final, ni si se tomaría como vinculante de acuerdo con los intereses de Mieres de sacar de las novecientas hectáreas que tienen dentro de León, al pie del límite con el alto de la Cubilla, a los rebaños babianos que entre primavera y la nieve tienen el sustento en las faldas que da sombra Ubiña.
Babia nunca disimuló el desencanto por el encargo de la Junta a la Universidad de Valladolid para analizar las posibilidades de Pinos, en calidad y cantidad. Se interpretó, por contra, como una cesión del ejecutivo de Valladolid a favor de la intención del Ayuntamiento de Mieres de lograr un documento que justificara la reversión de derechos históricos en el puerto, vigentes antes de que Mendizábal diera rienda suelta a la desamortización, un perjuicio evidente para los intereses de León.
Mieres trabaja por una ordenación del puerto igual para los usuarios de uno y otro lado de la cordillera. «Para que los pastos no se acaben», llegó a justificar el alcalde del municipio asturiano una vez que la Junta de Castilla y León acordó con Asturias un plan de aprovechamiento de pastos del puerto.
Y así sigue el duelo. Cuatro años después, con un amago de filtración de conclusiones que dejaban a los pueblos de León sin la opción de entrar al recinto hasta que Mieres no diera por bueno el momento, uno de los conflictos que plagan los puertos leoneses en los límites con el Principado por el acoso de Asturias a los recursos endógenos de León se mantiene abierto a un pleito con un final que no se atisba. Lo que pasa ahora en Pinos pasará en el Panazal, y ocurrirá en Ventana, o en Tarna. Es un vaticinio.