Los puntos del desencuentro
■ No son pocos, pero algunos se consideran irrenunciables por parte de Caja Duero. Por ejemplo, la intención de Caja España de dotar de funciones ejecutivas al presidente de la futura entidad. Salamanca insiste en que el director general ha de ser el máximo ejecutivo de la caja fusionada. Ahora y en el futuro.
Plazo de vigencia ■ Porque otro de los puntos de fricción está en la duración del documentoque se apruebe ahora. Caja Salamanca quiere blindar los cambios y que no pueda haber modificaciones si no es con la aprobación de los 4/5 de los nuevos órganos. Caja España pretende que los acuerdos tengan una vigencia de dos años, hasta que el nuevo proyecto se consolide. Sede de los órganos de gobierno
■ Como la asamblea. Caja Duero quiere que se reúna de forma alternativa en las dos ciudades, Caja España defiende que lo haga en León, sede social de la nueva entidad. Lo mismo ocurre con el resto de las comisiones.