El AVE y la A-60 revientan los cultivos más rentables del regadío leonés
El pasillo que abre el tren de alta velocidad deja daños cuantiosos en las estructuras de riego que van a derivar en graves pérdidas para las cosechas

Parte de la zona de regadío que se ve afectada ya por la entrada del AVE.
Cerca de trescientas hectáreas de los regadíos mejor dimensionados y más rentables de la provincia leonesa están ya a merced del pasillo que abren las obras de la alta velocidad y de la autopista A-60. La zona sometida por expropiación forzosa dejó de cultivarse ya esta campaña. Aunque la irrupción de los trabajos de acondicionamiento para la ejecución de las dos infraestructuras dejan un sinfín de inconvenientes para los productores, que se han encontrado en primavera con un amplio relato de perjuicios por los que sufren o retrasos en el desarrollo de los cultivos o daños insalvables ya para la cosecha.
Enumeran los afectado localizados en alguna de las fases que gestiona la comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Porma el asunto del riego; de las acequias que volaron por los aires al paso de las máquinas que acondicionan el terreno para hormigonar, para abrir la brecha en la que se van a sentar las nuevas plataformas ferroviarias, o la vía de gran capacidad que va a unir el sureste de la ciudad de León con la localidad de Santas Martas. «Con las obras de la autopista no hemos encontrado más daños que los fijados de antemano, los relacionados con la expropiación forzosa; pero donde sí hemos sufrido los incidentes en relación con el desarrollo de las obras del AVE», reconoce Matías Llorente, que preside la comunidad de regantes afectada por las trazas de las nuevas infraestructuras. Daños colaterales que tendrán que pagar las empresas constructoras, y que se han ocasionado principalmente tras los cortes de las redes de riego que han dejado varias masas de trigo expuestas a la sequía. «Pagarán todos los daños que generen. De momento ya hay cosecha de cereal que se ha perdido porque las acequias que quitaron no se han colocado, en otros casos hay que recurrir a sistemas de bombeo para elevar el agua hasta las fincas; y en otros, ni siquiera han repuesto la red de entubado con lo que las pérdidas por falta de riego en esta época van a resultar insalvables», relata Llorente. Ocurre al lado del frente que lleva la nueva vía del tren. Sacrificios del progreso.