Las ventas de coches en León bajaron un 52% respecto a julio del año pasado
El fin de las ayudas para la compra del Plan 2000E y la subida del IVA en dos puntos provocan el descenso de las matriculaciones, que se quedaron en 489
Los concesionarios de la provincia se vacían. Este año los leoneses que estrenen coche para las vacaciones serán la mitad que el verano pasado. Las estadísticas de matriculaciones se desplomaron en julio y se ha vuelto a disparar la incertidumbre en la industria del automóvil, especialmente entre los vendedores, uno de los sectores más afectados por la crisis financiera mundial.
Según los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Caminones (Anfac), las matriculaciones de turismos en León cayeron un 52,5% durante el pasado mes de julio respecto al mismo mes del año anterior.
La reducción sigue la tendencia de los datos a nivel nacional y autonómico, aunque los empeora notablemente. Dentro de la comunidad, el descenso en la matriculación fue casi cuatro puntos mayor que la media autonómica que se sitúo en el 48,8%. Estos datos sitúan a León como la segunda peor provincia en Castilla y León, sólo por detrás de Salamanca. En comparación con los datos nacionales la situación de los concesionarios leoneses se agrava a marchas forzadas. La caída de las matriculaciones en la provincia dobla la media nacional, situada en el 24,1%. En términos absolutos, las ventas se situaron por debajo del medio millar con 489 nuevas matriculaciones.
Previsiones pesimistas. La caída ya estaba anunciada y deja a la industria del automóvil muy tocada, en cotas de hace quince años. Antes del Plan E las matriculaciones ya habían caído al 50%, con la inyección de las ayudas se recuperó, pero ahora se ha vuelto a punto de partida.Según Anfac, son dos los motivos de este desplome: la finalización de las ayudas del Plan 2000E para la compra de automóviles y la subida de dos puntos del IVA. La conjugación de estos factores ha provocado que los precios se disparen. El encarecimiento medio asciende a 450 euros cada coche. Los datos son aún más alarmantes para la industria del automóvil si se tiene en cuenta que julio ha sido tradicionalmente el mes de año con mayor volumen de negocio.
Ante este panorama, las previsiones para los próximos meses son pesimistas y las asociaciones de vendedores, importadores y concesionarios ya han anunciado que la situación continuará agravándose como mínimo hasta finales de año.
Fin del Plan 2000E. Durante los últimos diez meses la tendencia ha sido alcista, especialmente en el primer semestre de este año, y las ventas se incrementaron gracias al empujón de las ayudas del Plan 2000E, que alcanzaban los 1.500 euros entre ayudas del Estado y de las comunidades autónomas para coches de hasta 30.000 euros.
Sin embargo, ahora que se han terminado las ayudas la industria teme que se vuelva a los registros de antes del verano pasado cuando el reajuste del sector ya había provocado la pérdida de 18.000 empleos en toda España y la desaparición del 10% de las empresas de la red de distribución. Los 240 millones de euros invertidos en el Plan 2000E (100 en el 2009 con una inyección extra de 40 millones y 100 en el año en curso) se han agotado y el ministro de Industria, Miguel Sebastián, ya anunció hace meses que el plan no se iba a renovar. Los picos y caídas de las ventas, según el comportamiento de los consumidores, llenan de incertidumbre a las compañías. La industria del automóvil circula ahora por una montaña rusa con previsiones de descarrilar.