Diario de León

Fuster quiere a los niños de León en un proyecto mundial de hábitos saludables

El cardiólogo reclama en la Universidad leyes agresivas que obliguen a cuidar la salud

Matilde Sierra, Urbano González y Valentín Fuster, ayer en la Universidad de León.

Matilde Sierra, Urbano González y Valentín Fuster, ayer en la Universidad de León.

Publicado por
carmen tapia | león
León

Creado:

Actualizado:

El cardiólogo Valentín Fuster quiere incluir a los menores de 3 a 5 años de León en un proyecto pionero mundial, iniciado ya en algunos países y promocionado por el Instituto de Cardiología del Hospital Monte Sinaí, del que es director, para inculcar hábitos saludables que promuevan el cuidado de la salud desde la infancia. Fuster anunció ayer su intención de contar con los colegios de León para iniciar este proyecto en España. El equipo del responsable del instituto estadounidense diseña actualmente esta iniciativa, que se implantará al mismo tiempo en varios colegios españoles. «Los niños son los que mejor aprenden», aseguró. El objetivo del proyecto, iniciado desde el Instituto de Cardiología del Hospital Monte Sinaí de Nueva York (Estados Unidos), es enseñar y concienciar a los más pequeños en la necesidad de la práctica del ejercicio físico, el control y el buen uso de la alimentación, el conocimiento del propio cuerpo y las emociones, para la prevención de la adicción a las drogas. Fuster quiere reforzar el aprendizaje que los niños reciben en los colegios sobre los hábitos saludables ante la evidencia científica de que la prevención evita la aparición de la mitad de las enfermedades cardiovasculares. «Ejercicio y poca comida», fue una de sus sencillas recetas durante la conferencia magistral que ofreció ayer en la Universidad de León en su participación en el Congreso de Farmacología que se clausurará hoy.

Leyes que obliguen a cuidarse . Fuster reclamó a los políticos «que dejen de hablar de tonterías» y acuerden leyes que obliguen a las personas a adquirir hábitos saludables que prevengan las enfermedades, principalmente las cardiovasculares, primera causa del muerte en el mundo. «Las revistas siempre anuncian avances para curar las enfermedades cardiovasculares, pero la realidad es que son patologías que van en aumento y lo único que hemos conseguido es prolongar la vida de los pacientes, que necesitan tratamientos muy costosos inaccesibles en los países pobres». Por eso repartió responsabilidades. Pidió a la industria farmacéutica que no ponga trabas a la distribución de tratamientos, como la polipíldora-”un complejo terapéutico de tres pastillas-” que resulta más barato para los países pobres y aumenta el mantenimiento del tratamiento en el tiempo. Pidió a los políticos que tomen cartas en el asunto y aprueben leyes que promuevan los hábitos saludables. También abogó por aumentar el presupuesto en investigación para no perder el potencial de los científicos más jóvenes.

Fuster destacó la importancia de los avances tecnológicos en la detección de las enfermedades cardiovasculares, lo que facilita su prevención. La tecnología permite saber cómo se comporta el cuerpo humano ante los malos hábitos, así como los mecanismos que utiliza para proteger al corazón y a las arterias en caso de riesgo.

Aseguró que España está a la cabeza en tecnología de imagen y abogó por impulsar la investigación de la gente más joven «para no perder una generación que hace investigación de calidad».

tracking