La supercaja prevé lograr un beneficio de 47 millones de euros para este ejercicio
Caja España-Duero centra su estrategia en la banca de particulares, las pymes y el sector agroalimentario

El consejo explicó a los consejeros generales las previsiones para el ejercicio del 2011
Caja España-Duero prevé situar sus beneficios del 2010 en 47 millones de euros, según las cifras de la entidad que el presidente, Evaristo del Canto, y el director general, Lucas Hernández, explicaron ayer ante la Asamblea General Ordinaria celebrada en la capital leonesa. Las dos cajas por separado sumaron en el 2009 un beneficio neto de 45 millones de euros (22,5 millones cada una).
Los directivos de la supercaja señalaron también que los activos de la entidad fusionada suman 45.633 millones de euros, y los recursos de los clientes 29.250 millones. Por otra parte, la inversión crediticia asciende a 27.367 millones, y el ratio de solvencia se sitúa en el 14,24%.
Por otra parte, el 80% de los consejeros aprobaron el sueldo del presidente.
La asamblea general celebrada ayer repasó las perspectivas económicas para el ejercicio del 2011, según lo establecido en el Plan de Negocio fijado durante el proceso de fusión.
Una vez que el proceso de reestructuración concluya el próximo día 31 de diciembre, la nueva caja «centrará sus esfuerzos en la gestión de riesgos, la mejora de la eficiencia y la optimización del servicio al cliente», según comunicó la entidad en una nota de prensa. La supercaja centrará su estrategia en la banca a particulares, las pymes y el sector agroalimentario.
Reto ante un entorno adverso . Del Canto y Hernández repasaron las líneas estratégicas de la actuación de la entidad el próximo año, ante un «entorno económico fuertemente adverso» para las entidades financieras. La entidad espera «salir reforzada del proceso de reestructuración emprendido».
Para ello la entidad «dará preponderancia a la gestión eficiente de los riesgos y apostará por centrarse en la optimizaación de sus ventajas competitivas, tanto en el crédito minorista como en el segmento de pymes y agropecuario». Una política que permitirá a la caja «mantener su compromiso con la promoción del desarrollo económico de Castilla y León».
Además, se prevé consolidar a lo largo del 2011 «las sinergias aportadas en el proceso de fusión, especialmente las derivadas de la integración de los procesos de sopoerte al negocio, que contribuirán de manera decisiva a la mejora de la eficiencia».
En el aspecto geográfico, Caja España-Duero se centrará en mantener el liderazgo financiero en Castilla y León, «donde la entidad cuenta con mayores activos, mayor cuota de mercado y mayor presencia física». Entre sus objetivos está también consolidarse en las comunidades de Madrid y Extremadura, «que están próximas al mercado tradicional» y donde la caja tiene presencia significativa.
A nivel nacional las estrategias se dirigen a convertirse en un referente, enfocándose a las capitales de provincia, «donde existe mayor masa crítica de segmentos estratégicos».
El modelo de gestión comercial será proactivo, generando carteras y fidelizando a los clientes; además de impulsar los canales alternativos basados en las nuevas tecnologías. El modelo de especialización se centrará en las empresas y la banca personal.
Proyecto de integración. El plan de integración sigue el proceso previsto el pasado 1 de octubre. Hasta el momento se han cerrado 159 oficinas de las 253 que se consideraron excedentarias (116 de Caja Duero y 137 de Caja España); y las 94 restantes se cerrarán a lo largo de este mes.
Por lo que se refiere al proceso de ajuste de la plantilla, «continúa a buen ritmo», con las primeras prejubilaciones que ya se han realizado.
Según la entidad, el número total de empleados que tenían la posibilidad de acogerse a las medidas voluntarias de jubilación anticipaba era de 828 profesionales. «Hasta el momento el 98% de ellos, 809 personas, han decidido aceptar las condiciones planteadas por la empresa».