El mal tiempo pone en jaque la campaña azucarera en León

Un camión descarga remolacha en la azucarera.
La azucarera de La Bañeza tiene mercancía para molturar hasta dentro de diez días; es la consecuencia de la aparición de las lluvias y la nieve sobre las zonas de cultivo de la remolacha, a las que ha sorprendido la mala climatología en plena campaña de arranque, con la industria en marcha y la entrega de la producción mediada. Esas son las perspectivas que existen para la próxima semana, de acuerdo con las existencias de raíz en la playa de la fábrica y las que pueden llegar en los próximos días, por estar ya extraída de las tierras. Alrededor de 60.000 toneladas que entrarán hasta cubrir la demanda de transformación de la molturadora. Para extender la actividad entre tanto se acercan días con una climatología más propicia se podrá incluir en el trabajo de la industria de British Sugar en La Bañeza la labor de refinado y así dar margen para acometer nuevos arranques en zonas en las que ahora es imposible el acceso por acumulación de agua.
No es la primera vez en las dos últimas campañas que se presenta un proceso similar de incertidumbre en la actividad fabril de la azucarera leonesa debido, sobre todo, a las nevadas del invierno anterior que obligaron a acometer la campaña en tres entregas.
Mientras se resuelve el impass por los inconvenientes para realizar las tareas agrarias relacionadas con el cultivos, la campaña azucarera leonesa ha cubierto en dos meses el ecuador de la cuota de entrega prevista; más de 350.000 toneladas molturadas que han arrojado medias de riqueza en torno a los 18 grados, que de momento han dejado satisfechos a los cultivadores, descontentos con otras circunstancias del proceso.