La Caja rompe con Mare Nostrum y camina hacia la fusión con Unicaja
Las negociaciones se estancaron tras la irrupción de la entidad presidida por Medel
Se acabó. Tal y como adelantó DIARIO DE LEÓN, la irrupción de Unicaja para tratar de cerrar una fusión con Caja España-Duero, avalada incluso por el Banco de España, ha dado al traste con las negociaciones que la Caja de Castilla y León mantenía, también, para integrarse en el SIP del Banco Mare Nostrum, que forman Caja Murcia, Caja Granada, Caixa del Penedès y Sa Nostra. El propio Mare Nostrum comunicó ayer a la CNMV la ruptura de las negociaciones con Caja España-Duero, según explicaron porque «se habían estancado y no avanzaban».
Desde el área de comunicación del banco del mediterráneo su responsable, José María Serrano, declaró a este periódico que las negociaciones no se podían mantener «sine die». «Nos hemos dado cuenta de que no había posibilidad de avanzar más para alcanzar un acuerdo y la ruptura se decide porque no tenía sentido alargar más la negociación», manifestó.
La realidad es que, tal y como avanzó este periódico y se hicieron eco posteriormente otros medios como Cinco Días, después de que el Banco de España anunciara las necesidades de las entidades financieras para poder llegar al core capita o capital de solvencia del 10%, para aquellas que no coticen en Bolsa -”caso de Caja España-Duero-”, y del 8%, para el resto, fue cuando Unicaja retomó las negociaciones con la entidad castellana y leonesa, a fin de cerrar la fusión.
Fue en ese momento, ni antes ni después, cuando Caja España-Duero descartaba su entrada en el SIP de Mare Nostrum y retomaba con fuerza unos contactos con Unicaja que nunca había perdido. En todo este proceso negociador ha habido, según las fuentes a las que ha tenido acceso DARIO DE LEÓN, varias idas y venidas pero para la dirección de Caja España-Duero, sobre todo para su presidente Evaristo del Canto, la fusión con Unicaja fue siempre la opción más atractiva de todas. Sólo las elevadas pretensiones del presidente de la entidad andaluza, Braulio Medel, que pretendía la sede de la entidad y la presidencia, delegando los asuntos puntuales a Caja España-Duero, pusieron en suspenso unas conversaciones que, por otra parte, nunca se dieron por rotas.
Ahora, una vez que Medel ha rebajado sus pretensiones, se han reactivado y todo hace indicar que el acuerdo se cerrará más pronto que tarde. Desde determinadas fuentes se apunta, incluso, que el Banco de España vería con buenos ojos que esta fusión fuera a tres bandas: Caja España-Duero, Unicaja e Ibercaja, pero la entidad aragonesa no parece estar por la labor. Según las fuentes consultadas, desde Ibercaja se ha decidido esperar y no ser quien dé un paso para fusionarse o integrarse.
La entidad andaluza es la caja más solvente del país, con un core capital de 13,1%, y aún no ha solicitado un solo euro al FROB. Eso es precisamente lo que le ha hecho fijarse en ella a Evaristo del Canto. Eso y el hecho de la fusión abriría una posibilidad de mercado para Caja España-Duero, que necesita 463 millones para lograr una solvencia del 10%, que ahora no tiene, algo que también lograría Unicaja, que de Madrid para arriba no cuenta con ninguna oficina.