Las obras conquistan el oeste a todo tren
La obras de ampliación de Ordoño II van a todo tren, tras la desaparición de las raíles e infraestructuras ferroviarias que tradicionalmente dividieron León. Cientos de vecinos acuden cada día, curiosos, a participar en la evolución de las obras, que ya vislumbran el cambio de fisonomía de la ciudad, desde la Catedral hasta la avenida doctor Fléming. Más de un kilómetro y medio, diez minutos de paseo. Entre los que acuden casi a diario a visitar las obras es el abad de la cofradía Santo Cristo del Perdón, José María Pérez Castañón, que confía en convertir en un hito histórico el cambio de recorrido del cortejo procesional del martes santo.
La apertura del nuevo vial, que el Ayuntamiento espera para antes de quince días, traerá otro cambio sustancial en la zona, una intervención que reformará por complejo cerca de un millón de metros cuadrados que tras el soterramiento de los raíles, permitirán, si las previsiones se cumplen, construir 5.853 viviendas, de la que cerca de 2.000 estarán sometidas a promociones de precio público; más de 10.000 metros cuadrados de equipamientos sanitarios, educativos o sociales; casi 180.000 metros cuadradosd e usos terciarios, 66.000 metros cuadrados de uso comercial y 300.000 metros cuadrados de zonas verdes. Esos son los planes.
La apertura de la prolongación no tendrá inauguración oficial porque la Ley Electoral lo prohibe, pero la ciudadanía de León podrá disfrutar en un plazo de quince días de esta nueva vía de acceso de 500 metros desde la plaza de Guzmán hasta la calle Doctor Fleming, tras la desaparición del paso a nivel del Crucero. El perfil de León se dibuja con trazas de futuro, con infraestructuras como el AVE y el palacio de Congresos.