Los sindicatos de la Caja exigen el recorte «inmediato» en el número de consejeros
Del Canto y Medel guardan silencio sobre lo que sucederá con el plan social una vez se apruebe hoy la fusión

Un momento del consejo de administración, en una imagen de archivo.
Hoy es el día D. La hora H serán las 19.30. En ese momento comienzan los dos consejos de administración, extraordinario el de Caja España-Duero y ordinario el de Unicaja, en los que ambas entidades aprobarán su proceso de fusión, que permitirá a la Caja de Castilla y León conseguir los 463 millones que precisa para cumplir con el 10% de core capital -capital de solvencia- que le exige el Banco de España.
Pero, en el último momento tal y como adelantó DIARIO DE LEÓN, el proceso de integración de las dos cajas ha encallado en el plan laboral firmado tras la fusión entre Caja España y Caja Duero. Los sindicatos ya han mostrado su rechazo y no aceptarán que se recorte ni se congele, como les planteó el jueves de la semana pasada el presidente de la Caja de Castilla y León, Evaristo del Canto. UGT, CC.OO. y Csica exigen, en cambio, el recorte «inmediato» en el número de miembros del consejo de administración. «No tiene sentido que sigan existiendo 34 consejeros, que no hacen más que consejos ordinarios y extraordinarios para cobrar dietas», manifestó el secretario general del Csica, Luis José Rodríguez Alfayate. Argumento en el que coincidien, tanto el representante de UGT en la Caja, Aníbal Merayo, como desde Comisiones Obreras.
Precisamente, CC.OO. ya se reunió ayer y tiene decidido votar en contra del proceso de fusión, si no les presentan un plan de viabilidad que no implique recortes a los trabajadores. Para hoy quedan las reuniones de Csica y de UGT, en las que ambas formaciones tiene previsto consensuar una decisión. Eso sí, el voto en contra de los representantes sindicales no significará el freno al proceso, ya que suponen 4 votos -2 de UGT, 1 de CC.OO. y 1 de Csica- de los 34 miembros del consejo.
El silencio de los presidentes. Quienes se negaron a hacer valoración alguna sobre el proceso y sobre lo que puede suponer para el plan laboral fueron los presidentes, Evaristo del Canto y el de Unicaja, Braulio Medel. Sus respectivos gabinetes de comunicación dieron la misma respuesta: «No va a ser posible». Y no lo fue. La excusa para no realizar manifestación alguna fueron las «intensas reuniones» de uno y otro. La realidad es que ambos presidentes prefieren seguir la negociación sin que nada trascienda, porque entienden que podría hacer peligrar el proceso de fusión. El plazo dado por el Banco de España se agota, finaliza mañana, y hasta el momento Caja España-Duero y Unicaja están cumpliendo a rajatabla lo fijado por el regulador.
Ya han aprobado su conversión en un banco, eso sí manteniendo su naturaleza jurídica como cajas de ahorro, que les permite seguir con la Obra Social, y hoy aprobarán su alianza definitiva. Así lo refleja el orden del día de ambos consejos: «Protocolo de intenciones de integración» con Caja España-Duero, en el caso de la entidad malagueña, y con Unicaja, en el caso de la de Castilla y León. Han sido más de dos meses de negociación desde que se iniciará allá por el mes de febrero. Una negociación, adelantada por el Diario, que hoy se rubrica y mañana se presentará al Banco de España. A partir de aquí tendrán seis meses para ser banco.