Una alternativa a la playa en plena crisis
Vista parcial de la piscina de Sáenz de Miera, una de las más visitadas por los bañistas en la ciuda
El verano pasado, las piscinas municipales de la capital y toda la provincia recibieron una afluencia mayor de visitantes que otras temporadas. La crisis y la necesidad de ajustar el cinturón de las economías familiares provocaron que muchos leoneses no acudieran a la playa para evitar gastos mayores. Una situación que volverá a repetirse esta temporada, ante una coyuntura de crisis que aún se ha agravado más en los últimos doce meses.
De acuerdo a estadísticas del verano de 2010, el número de bañistas en las instalaciones municipales de la provincia creció alrededor de un 30%. El caso más llamativo está representado en las piscinas de Valencia de Don Juan, que consolidan su puesto como las más concurridas de la provincia. A mediados de agosto del pasado año contabilizaba ya cerca de 113.000 usuarios, una cifra récord, que supera a la de toda la temporada de las tres piscinas municipales de la capital leonesa y que fue también superior a las de San Andrés y Trobajo del Camino juntas. Una alternativa para sofocar el calor y darse un baño en plena crisis.
Los ríos y playas fluviales de la provincia también cuentan con numerosos seguidores, especialmente aquellos cauces más preparados para el baño. Otro plan estival que incluye además naturaleza y menos presencia masiva de bañistas que las piscinas. Los leoneses que regresan a sus pueblos en verano y visitantes asturianos, fundamentalmente, son sus principales usuarios.