«Dijeron que el billete bajaba pero con comisiones puede salir más caro»

«Nos dijeron que con el transporte metropolitano el precio del billete bajaba, pero si hay que pagar comisión por cada recarga al final puede hasta resultar más caro», asegura una representante de la plataforma en Defensa del Transporte Público de San Andrés, el colectivo que ha presentado la queja ante el Procurador del Común por las comisiones bancarias que conlleva la recarga de la tarjeta del bus para los que no sean clientes de Caja España.
La principal demanda del colectivo es la gratuidad de dichas recargas, pero sus peticiones no acaban ahí. Otra es el aumento de la ampliación de los puntos de recarga, aparte de los cajeros de Caja España y las 15 oficinas habilitadas para la recarga en ventanilla con el coste de un euro. En concreto, reclaman que la recarga se pueda realizar también en otros sitios, en especial en los quioscos. «Lo que queremos es que la recarga sea más accesible y sencilla, como por ejemplo en Burgos, donde la recarga se puede hacer en quioscos», añaden.
En la Oficina de Transporte Metropolitano informan de que la mínima recarga es de 15 euros y la máxima de 50, lo que supone unos 58 viajes. Esto significa que una persona que viajase a diario ida y vuelta tendría que recargar la tarjeta al menos una vez al mes, con el consiguiente costo en comisiones.
«Puesto en marcha el nuevo transporte hemos sido muchos los que nos hemos sentidos desamparados, ya que nadie se responsabiliza de las altas comisiones que nos han cargado por añadir saldo a la tarjeta», denunciaba a este periódico Bárbara Llamazares, usuaria del transporte público.
Llamazares señala que, tras poner una reclamación en Caja España por la comisión, la entidad le contestó que el responsable del cobro era su propio banco -extremo confirmado por Fomento-, pero aún así critica que «al final se pasan la pelota unos a otros y los perjudicados somos los usuarios del transporte».