Encuentran el cadáver de un mendigo flotando en el puente de La Candamia
La víctima tenía 38 años y residía en una chabola cercana al punto en el que murió

Puente de La Candamia junto al que apareció el cuerpo.
Agentes de la Policía Nacional y la Policía Local, auxiliados por efectivos del Cuerpo de Bomberos de León, rescataron ayer el cadáver de A.R.G., un indigente de 38 años de edad, cuyo cuerpo apareció flotando en el río Torío, a la altura del puente más cercano a los huertos de La Candamia, después de que un viandante diera la voz de alerta al encontrarse el hallazgo mientras daba un paseo por la zona.
Los hechos ocurrieron a las 8.30 de la mañana. Un habitual de los paseos de esa hora por la zona se detuvo a contemplar la fauna de la zona cuando cayó en la cuenta de que en una zona del cauce del río había un cadáver alrededor del cual se arremolinaban numerosos peces.
Tras dar la voz de alarma, se personaron en la zona dos patrullas de la Policía Judicial de la Policía Nacional, una más de la Policía Municipal y un camión de Bomberos. La zona quedó acordonada y en menos de media hora se extrajeron los restos mortales de la víctima.
Según la información oficial facilitada por el Ayuntamiento de León, el fallecido residía en una chabola cercana a la zona en la que ocurrieron los hechos y estaba afectado por una enfermedad mental importante.
«Por la impresión que me ha dado al sacarlo, yo creo que ha fallecido de causas naturales. No tenía signos de violencia y posiblemente llevaba un cierto tiempo muerto porque estaba bastante hinchado y tenía mucha agua dentro», manifestó a este periódico el bombero que se encargó de la extracción del cadáver del río. «Van a practicarle la autopsia pero no creo que haya sido nada violento».
Apenas a diez metros de la zona en la que se encontró el cadáver, que solamente vestía unos calzoncillos y unas zapatillas de andar por casa en el momento de su hallazgo, se encontró su camiseta gris y bajo la prenda una cajetilla de tabaco y un encendedor.
Testigos presenciales de las tareas de rescate afirmaron ayer que en el momento de sacar el cuerpo del río también sangraba por la boca, aunque las fuentes oficiales consultadas a la hora de elaborar esta información no confirmaron este extremo.
También según la versión oficial facilitada por el Ayuntamiento, el fallecido había sido visto en estado ebrio en el comedor de la Caridad, donde se había detenido en la víspera para almorzar. Era habitual del establecimiento, según las mismas fuentes.