León tendrá que ahorrar 20 millones a base de recortar gasto
La medida se adoptará para no tener que congelar pagos a algunos proveedores

El Ayuntamiento de León reducirá en 20 millones de euros el gasto corriente del Consistorio para poder hacer frente a los pagos más urgentes sin tener que verse obligado a congelar las nóminas de los funcionarios. La delicada situación económica por la que pasan las arcas municipales aconsejar adoptar medidas drásticas para evitar problemas de mayor calado, según fuentes municipales y la primera opción que se antoja más asequible es la de aplicar la tijera en este apartado.
El equipo que encabeza el nuevo alcalde, Emilio Gutiérrez, está finalizando la redacción de un plan de choque para poder hacer frente a las contingencias que se presentan en este sentido, aunque por el momento no han trascendido los detalles de las fórmulas que se emplearán para llevar a cabo esta remodelación presupuestaria.
Recortar gasto se ha convertido en una de las prioridades fundamentales para la Concejalía de Hacienda, merced a los informes recibidos en las primeras inspecciones, aunque esta política ya fue anunciada de antemano por el alcalde nada más tomar posesión a la vista de que la situación económica se ha convertido desde el primer momento en el argumento central en el corolario de problemas a los que se enfrentan los nuevos rectores del Ayuntamiento.
El primer cálculo estimativo calcula que se necesita una reducción de alrededor de 20 millones de euros en el gasto corriente para que el Ayuntamiento no llegue al extremo de verse obligado a interrumpir los pagos a los proveedores. Además de recortar el gasto de manera acuciante, es necesario agilizar los pagos con los montantes económicos de los que sí que se dispone liquidez, para no provocar una situación de estrangulamiento financiero como la que bordea el Ayuntamiento, según sus nuevos rectores.
Gutiérrez no ha determinado por el momento de dónde va a reducir el gasto, puesto que por ahora no se conocen más detalles, a la espera de que se reciban los resultados de la auditoría encargada para determinar el verdadero estado de las arcas municipales, que analizará una consultora externa.
Por el momento, las primeras determinaciones adoptadas refieren la necesidad de minimizar el gasto en material de oficina, en energía eléctrica y demás y ya se están analizando las posibilidades de reducir también la factura telefónica, como primera formula para devolver al Consistorio la liquidez que según sus actuales regentes parece estar perdiendo, a tenor de sus datos.