José Antonio Griñán se jacta de tener «la mejor caja, que siempre tiene la razón»
Caja España-Duero y Unicaja presentan ante la CNMV su fusión, que finalmente se hace mediante un SIP.

Satisfacción. Esa es la palabra que resume el sentir del presidente de la Junta de Andalucía, el socialista José Antonio Griñán, que siempre apostó por una fusión entre Caja España-Duero y Unicaja y que ahora, una vez llevada a su término, se jacta abiertamente del poder que posee Unicaja, que según el máximo mandatario andaluz «siempre tiene razón».
«El tiempo ha demostrado que Unicaja llevaba razón», aseguró el presidente de la Junta, quien apostilló: «La historia ha demostrado que tenemos una de las mejores cajas». Esta es la razón, según el propio presidente explica, que lidere ahora al tercer grupo de cajas más importantes del país, sólo superado en activos por Bankia y el banco de La Caixa.
Entre tanto, ayer mismo Unicaja y Caja España-Duero enviaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el acuerdo de los consejos de administración de ambas entidades en el que se aprueba su protocolo de integración, que finalmente se ha cerrado bajo la fórmula de un Sistema Institucional de Protección (SIP), también conocido como fusión fría. Dentro de la documentación como hechos relevantes que tanto la Caja de Castilla y León, como la andaluza, han remitido a la CNMV se encuentra la celebración de la asamblea general, que en el caso de Unicaja será el sábado 24, mientras que en Caja España-Duero finalmente se celebrará dos días después, el lunes 26.
Marca comercial. Nada se sabe aún bajo qué nombre comercial operará el nuevo banco que resulte de la integración de ambas cajas, pero en el entorno de Unicaja, según ha podido saber este periódico, se tiene claro que será el que decida la Caja andaluza y, más concretamente, su presidente Braulio Médel. La intención es que este banco esté plenamente operativo el 1 de enero, aunque para eso se necesita la autorización del Banco de España, con quien ya trabajan ambos presidentes, Evaristo del Canto y Braulio Médel, a fin de cerrar toda la operación. En este trabajo final se encuentra el saber si el regulador del sistema financiero exige o no la entrada de más capital, vía FROB —algo que no está previsto en el acuerdo—, o a través de fondos privados, en torno a un 20 o 25%. Esta entrada haría variar el reparto de consejeros aunque Unicaja mantendría su mayoría. La llegada de ese 20-25% de capital privado supondría el nombramiento de tres consejeros más, que se restarían a Unicaja (2) y España-Duero (1), con lo que el consejo definitivamente estaría formado por ocho consejeros de la caja andaluza, cuatro de la de castellana y leonesa y tres independientes, frente al 10-5 actual.