Vuelve la vieja Fernández Ladreda
Las obras han devuelto a la avenida a su aspecto anterior a la última remodelación y con él ha regresado la aglomeración de vehículos, sobre todo en hora punta.

Los primeros atascos ya han comenzado a producirse en la avenida Fernández, una vez que ha recuperado sus dos carriles.
Los atascos vuelven a Fernández Ladreda. La apertura de los dos carriles en cada sentido y la eliminación del semáforo de la rotonda hacia Puente Castro han provocado un incremento del número de vehículos en horas puntas. Aunque no hay una única razón, está claro que más coches utilizan esta calle en sus desplazamientos tanto para Michaisa como en dirección a la Ronda Este.
Fernández Ladreda se ha convertido en la avenida sujeta a más cambios en menos tiempo, y todo por el descontento que creó la remodelación llevada a cabo por el anterior equipo de gobierno en el Ayuntamiento y que el equipo entrante se propuso mejorar, incluyendo el proyecto en una de las 100 medidas anunciadas por el alcalde de León, Emilio Gutiérrez.
El proyecto consistía en abrir los cuatro carriles al tráfico y las obras se iniciaron el pasado 22 de junio en su primera fase, para lo que se plantearon, además, una serie de actuaciones complementarias, como la eliminación del semáforo que hasta el momento no permitía el paso a la calle desde la rotonda de Puente Castro, la retirada de los bolardos que separaban los dos carriles especiales de los otros dos para coches y la eliminación de las señales horizontales que señalaban el carril de vehículos especiales.
Esta primera fase, a su conclusión, dio paso a la segunda, que se inició el 19 de agosto y volvió a traer las obras a la avenida de Fernández Ladreda. Abiertos ya los cuatro carriles al tráfico con la desaparición de los dos carriles especiales para autobuses, urgencias y ambulancias, los trabajadores municipales procedieron a retirar las marquesinas situadas en la isleta central para colocarlas en el carril derecho en sentido a la plaza del toros.
Descontento del vecindario. La remodelación de la avenida de Fernández Ladreda ha generado todo tipo de opiniones. Por una parte, la de los vecinos de la zona, que vieron cómo la afluencia de vehículos disminuía después de que durante años fuera una de las calles con mayor tráfico de León. Pero menos coches significó también la entrada del carril bici y la disminución del número de aparcamientos.
Por otra parte, los comerciantes se vieron obligados a denunciar una caída en sus ventas lo que llevó a que muchos de ellos tuvieran que cerrar.
Sea como fuere, la avenida ha necesitado un cambio desde hace años y parece que las obras llevadas a cabo no han terminado de calar entre la opinión pública. Primero fue la apertura de la Rotonda Sur en el año 2002, que permitió aligerar el tráfico, al rescindir la entrada a los vehículos pesados. Sin embargo, esta actuación no resulto ser suficiente y hace un año el anterior equipo de gobierno en el Ayuntamiento cerró el paso a los vehículos con la instalación de un semáforo que repartía el tráfico hacia Michaisa y la calle Murillo.
Desde los partidos políticos. Para el PSOE, que gastó 5,1 millones de euros en la anterior remodelación, la apertura de los cuatro carriles al tráfico en Fernández Ladreda sólo servirá para que vuelvan a circular por la calle más de 50.000 vehículos al día y para generar «más ruido y más contaminación» a los vecinos de esta avenida de salida de la capital leonesa. «Con nosotros, Fernández Ladreda pasó de ser una carretera a un bulevar. Y ahora, vuelve a ser una carretera», señaló el pasado mes de junio el portavoz socialista y ex alcalde, Francisco Fernández.
Sin embargo, en todas sus comparecencias públicas, Gutiérrez ha insistido desde el primero momento que la decisión de cambiar Fernández Ladreda no va contra nadie, sino en favor de vecinos y comerciantes. Durante los primeros días, el tráfico fue fluido, ya que la eliminación del semáforo de la rotonda de Puente Castro facilitaba la entrada de tráfico, pero no colapsaba la calle, como pasa ahora con el añadido del semáforo de entrada a la Lastra y José Aguado.
Los cuatro carriles, según el concejal de Tráfico, Ricardo Gavilanes, iban a servir «para que no se produzcan colas en horas punta, como pasaba ahora».